miércoles, 6 de enero de 2016

Sobre el Nihilismo

Existen 3 tipos de Nihilismos:

El Nihilismo Defensivo, que es útil o hasta necesario para calibrar las aspiraciones y expectativas si uno se encuentra en un contexto de mierda. Por ejemplo, Ferenczi explicó que al hacerme el muerto, no sufro ya que no toco el dolor, aunque conlleve no tocar alegría, pero es defensivamente útil, pues me mantengo en un nihilismo vital donde la apatía evita todo roce con tomar sentido la vida. Lo vemos también en Bion cuando menciona los ataques al vínculo o al conocimiento (-K) o en Klein en el ataque al aparato de pensar tras suprimir las funciones de simbolización.


También está el Nihilismo Funcional o Institucional, por ejemplo en las burocracias extenuantes o la perpetua impunidad a los políticos o poderosos. Ejemplo: se hacen las cosas a medias, pero aunque salgan mal, algo saldrá y lo que sea que salga importa más que salga algo bien. O también, se haga algo o no, todo seguirá igual funcionando.


Por último, el Nihilismo Filosófico, que para resumir pensemos en los Sofistas, Diógenes de Sinope o Gorgias así como en los escepticismos relativistas más radicales contemporáneos (o el llamado ser a-político).

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