domingo, 24 de agosto de 2025

Premio Nobel de Física para los Psicoanalistas Lacanianos: Entrelazamiento cuántico del vacío-nada-corte creacionista

+*Entre las citas se añade (Comentario Diego:) +*

-Canyelles (2023) en su "Creacionismo y causalidad en el psicoanálisis lacaniano" para la IV Jornadas de Investigación Científica de APOLa Internacional.

Nos introduce su teología mística en que: "si en nuestro programa figura la creación de la nada, debemos estar en condiciones de definir nada. Esto implica pensar lo que no es: el vacío."

Posteriormente Canyelles, se pregunta desde la física y el Big Bang como místico: "¿A dónde llegamos con esto? A la afirmación de que el vacío tiene propiedades, estructura y hace cosas. Lo que es lo mismo, que el vacío no es nada. Ahora bien, los desarrollos en física no solamente nos permiten examinar el vacío. Alguna de estas teorías ha tenido derivaciones cinemáticas —i.e., efectos que no tienen causa—, con lo que se infiere, más allá del vacío, una nada. El ejemplo más clásico de derivación cinemática es el efecto túnel, un fenómeno bastante conocido que rompe con el principio clásico de la conservación de la energía. ¿Qué quiere decir esto? Que hay situaciones energéticamente imposibles, que ocurren potencialmente. Las consecuencias de esto llevó a la cosmología en los ochenta a pensar la creación de universos de la nada, avances científicos de cuya importancia estamos alertados gracias a los trabajos de Eidelsztein sobre el Big Bang."

Obviamente, Canyelles recita la teología mágica que enseñó su San Lacan: "En el mismo Seminario 9, diferencia la nada del vacío al ubicar dos repeticiones (D+d) en la figura topológica del toro: una, en función del objeto a causa de deseo —donde sitúa un vacío— y, otra, en función de la demanda —donde sitúa lo que llama una «nada fundamental»—. Esto plantea que la nada es una necesidad lógica de la frustración y se articula al sujeto a través de la insatisfacción de la pulsión. Que el significante mismo de la repetición en la demanda no circunde el vacío del objeto a, sino otro agujero, la nada."

Prosigue Canyelles en teologizar lo vacío y la nada desde Lacan: "En el Seminario 19, la nada y el vacío aparece indistintamente al teorizar, con base en los fundamentos de la aritmética fregeana, la inscripción de una inexistencia.

Analizar cuál sería el estatuto de la inexistencia —que no es la nada— requiere de una argumentación que no nos atañe (...) Sitúa lo que Rodríguez Ponte traduce por «nadización» o «nadalización»"

-Canyelles en su artículo La creación ex nihilo: sobre la necesidad de la contingencia (2023).

Canyelles anuncia la Nueva Era (new age) de la Nada, profundiza más en su seudo-postulación al Premio Nobel de Física: "Me refiero al campo de Higgs, el cual permite emerger vibraciones, que son partículas elementales, en el vacío cuántico. Entonces, la concepción del vacío de la física cuántica no nos ayuda a explicar la creación ex nihilo. Es más, la nada iría en contra de la relación de indeterminación de Heisenberg: si se sostiene una nada, sería posible calcular la (ausencia de) energía exacta en más de un instante concreto de tiempo —una determinación que, en mecánica cuántica, debería ser incierta—. Ahora bien, ¿hay alguna teoría física en la actualidad que se proponga conceptualizar la nada? La cosmología cuántica, en su principio, sí sostuvo la emergencia ex nihilo, pero esto ha sido muy criticado por los físicos contemporáneos, ya que viola los principios de conservación de las teorías que pretende sintetizar —la mecánica cuántica y la relatividad general—. Ahora bien, hay nuevos modelos que vuelven a proponer una pura nada en cosmología (...) Estas teorías, aún sin determinación experimental, buscan validarse a partir de cálculos probabilísticos que se basan en el principio cosmológico —el universo es homogéneo e isótropo— y la teoría del universo inflacionario. El resultado de estos cálculos obligan a sostener cosmológicamente una nada anterior a las fluctuaciones del vacío cuántico en el inicio acausal del universo. Solo si un universo es cerrado, su magnitud total de energía puede valer matemáticamente cero".

Define su Programa investigación científica en que: "Nuestro PIC rechaza el evolucionismo en psicoanálisis y sostiene de forma hipotética una posición creacionista —creación ex nihilo—. Propongo bosquejar esta lógica con base en la formalidad del lenguaje matemático, es decir, a partir de signos vacíos de sentido."

En cualquier momento el próximo Premio Nóbel de Física será otorgado a un Lacaniano sobre sus trabajos de la "nada" y lo "vacío" (sin duda!...).

Mucha burla y polémica cuasa la frase de Heidegger sobre "la nada nadea" o "el mundo mundea". Pero no le llegan ni a los talones los delirios de Lacan y Lacanianos como Canyelles, Eidelsztein, Badiou, etc.

Todo lo referido acompañado de referencias a la física cuántica, no nos extrañe que las risas que causó a Bunge o Sokal la verborrea new age de la física contemporánea. Porque claro, no basta con que el psicoanálisis a modo omniabarcante, se trasplante sobre antropología, lingüística (lingu(h)isteria o lalengua como prefieran) beber de la filosofía, su apetito voraz arrasa con la física cuántica en su vertiente de nada o vacío. Supongo que ya queda poco para que el psicoanalista incursione en reparador de aspiradoras que ahuecan y absorben la nada, además del merecido Nobel en Física.

En la nueva moda de Filósofos, hay uno de ellos muy popular, discípulo directo del lacaniano ortodoxo Badiou, llamado Meillassoux. Tanto Badiou como Meillassoux son los Lacanianos (junto con Eidelsztein) más místicos en teología del vacío, la nada y el caos.  Pero, entonces, ¿qué aportan supuestamente para estar tan de moda en gremios Lacanianos? Sencillo, fabricar nuevas maniobras de hipótesis ad hoc para vestir a la nada y al caos formas místicas que puedan operar para resaltar los "acontecimientos" y sus "rupturas-cortes".

Ya autores con mejor rigor y serios desde los Presocráticos, pasando por Aristóteles, Leibniz, Hume, Kant, Hegel, Sartre, cada uno de ellos trabajó en las formas y no-formas en que la Nada y el Caos pueden advenir-repetir-destruir-crear-etc. ¿Y entonces? Badiou y Meillassoux proponen una re-versión caprichosa de la nada tejida ad hoc a sus justas medidas por cada enunciado, vale decir, germinan sus no-todo, no-tan-nada, vacío no tan vacío, caos no tan caótico, caos que no perturbe leyes, contingencia sin cambiamos drásticos que rompan otros márgenes, hipercaos como un caos-estable, etc. En resumen, aparecen amplio surtidos de: tantito no tanto, si un poco aquí y algo en allá.

Sabemos que desde los presocráticos ya se trabajó la idea de nada como algo o vacío como Uno en sus lógicas posibles. Son sistematizadas en hipótesis lógicas múltiples en cada consecuente. La diferencia con Meillassoux (mucho más que en Badiou) es que mezcla de forma burda y torpe todos los principios a la vez en una juguera, en otros, saca un pedazo y acomoda algo en otro con total indulgencia lógica. Para que incautos lectores anexados a cháchara de física cuántica caigan en la fascinación de poder "desentrañar" los vestigios más indómitos del universo en su cosmo entrelazado cuánticamente.

Para decirlo ahora en modo más sencillo, Sartre refería que lo "faltante a la luna llena" lo ponemos nosotros como algo incompleta, la luna no tiene un vacío a por llenar (faltante). Por tanto, si abusamos de la incompletitud del conjunto o el no-todo posible que complete los múltiples, esto no da fé a que eregimos un hueco ahuecado vacío o sustentamos la nada como creación tipo sombrero de mago que en su hoyo negro del sombrero saque un conejo a la magia ex-nihilo.

Para decirlo ahora con Piaget, si hemos logrado alcanzar lo Operacional Concreto lógico, sabemos que no existe el vaso medio lleno ni tampoco el vaso medio vacío, el vaso siempre estará relleno de aire y/o con líquido. Pero obviamente decirle esto a un Lacaniano es imposible que comprenda, pues, aparte de no leer a Piaget, no han alcanzado como mínimo lo Operacional Concreto lógico para evitar sus fugas a la teología mística.

Cayelles de algun modo, tiene pequeñas nociones a medio camino entre lo Pre-operacional y lo Operacional Concreto. Donde alude una especie de "nada" pero no "vacía", una nada que sería algo que haga, aunque nunca diga en dónde, cómo, cuándo ni de qué se trata. Como veremos solo logra establecer una nada no tan nadita, solo algo nada pero tantito a nada pero no nada del todo, solo no-toda nada ad hoc ajustable.

Como sabemos, el Creacionismo ex-nihilo y el Evolucionismo son marcos radicalmente opuestos. No hay que malcreer erráticamente que la Evolución no cambia ni se transforma en nuevas rutas múltiples creadas desde sus propios cordones a través de modificaciones temporales. Canyelles forzadamente impone por regla que la evolución es fija, lineal, sin creatividad, girando en su mismo eje. De modo que Canyelles vendría a salvarlos del oscurantismo Evolucionista y nos prepara el cebo de que el Creacionismo Ex-nihilo es el único camino al verdadero absoluto regimen de la creación (desde la nada mágica).

Canyelles nos toma por ignorantes, al conjeturar que la evolución es una linealidad carente de pluralidad en raíces múltiples. Canyelles busca engañarnos haciéndonos creer que la Evolución no podría dar cuenta cómo del mono nacen los humanos, como si la evolución fuese un rompecabezas previamente ya completo, engrapado a una linealidad causa-efecto directa sin complejizarse en múltiples rutas creativas.

La teoría de la Evolución (opuesta al creacionismo ex-nihilo) es un constante dinamismo del cambio, fuente de reordenamientos y transformaciones. Cuyas evoluciones a través del tiempo son tan tremendas que no pocos aún creen que el paso de la familia de simios al homo-sapiens fue producto de un corte o rayo divino que cortó-fracturó-quebró-acontenció algo "acausal". Razonamiento último que en su Lógica mágica de la nada, aguarda la misma operación con todo el movimiento religioso de obligar a las Escuelas enseñar de igual a igual el Creacionismo Bíblico o de Lacan (Canyelles).

Antes que vengan a decir que Darwin en el S.XIX era determinista-mecanicista bla bla. Darwin mismo reconoce que la teoría de la evolución EN PARTE se comprende con la selección sexual, pero que obviamente hay otros aspectos en juego ante la gran complejidad evolutiva, de modo que sí, también incluye factores geo-clima-demo-psico-sociales, etc. Esto por no mencionar además la evolucion en Teoría de Sistemas en 2da Cibernética o la Epistemología Genética de Piaget o incluso la Autopoiesis de Varela, etc.

Pero para Canyelles, solo la magia a-causal de la nada en el Ex-nihilo es creador "realmente". En lo pre-operacional de Piaget, un niño precipitadamente dirá que si el agua hierve al punto de ebullición fue meramente un salto-corte de líquido a gas sin intermedios o transición alguna, no habrían numerosas modificaciones sucesivas o levemente perceptibles (a la Leibniz). Por tanto, se quedan con el efecto final como causa-propia-de-sí encapsulada increada ex-nihilo de la nada. Eliminan toda crono-lógica diacrónica por una desnutrida sincrónica lógica al vacío mágica causa de sí Tomista mística ex-nihilo.

Terminando con este texto de Canyelles "La creación ex nihilo: sobre la necesidad de la contingencia". Consigna además que: "esta causalidad actualizada la denominamos acausalidad y constituye nuestra verdad: la intotalización."

Definiendo consigo con el objetito a: "Si definimos el objeto a en relación con la acausalidad, el correlato objetivo de la emergencia de una ruptura o un corte, podemos comprenderlo como una identidad especulativa del absoluto en psicoanálisis: la necesidad de la contingencia.

Para rematar su anti-cronología, su anti-diacronía, finalizando: "De este modo, el tiempo deja de ser una actualización de una semilla del pasado y se convierte en una creación que no preexiste a nada a su propio advenimiento."

Recordemos que ya antes Jung intentó en su delirio postular la "A-causalidad" con la "Sincronía". Ambos autores comparten delirios compatibles en lo igual de mágico.

-Canyelles (2024) en su texto Análisis modal de los términos tyche y automaton en psicoanálisis.

Diferencia teológica entre "azar" y "contingencia": "con contingencia Lacan alude a la lógica de las modalidades, porque el azar está ligado a una concepción finalista de la causa que no se ajusta a la repetición en transferencia y, finalmente, porque la contingencia permite caracterizar lo que es inteligible sin ser concebido de manera determinista, al contrario del azar, que tiene sus leyes probabilísticas."

(Comentario Diego: Es obvio y hasta banal decir que no podemos predecir en todas las posibilidades imaginables en cada conjunto de leyes probabilísticas. Las variaciones que no están consignadas en la predicción o anticipación, se puede recalcular retrógradamente en sus multiples co-determinantes, pero nunca expuestas a manera perfecta. Pero homologar que eventos macros así se ajustan a una especulación con lo micro-cuántico como idéntica tyché o rotura radical tiempo-espacio o a-causal, cae en la charlatanería mística new age de lo cuántico como mágico). Podria aparentar ser un encuentro místico mágico con una contingencia a-causal que implosiona a la novedad absoluta encapsulada de sí, pero no implica que aquello remita a un referente "acausal de quiebre rupturista" o que se teletransportó magnitudes cuánticas a sucesos macros complejos.)

Canyelles continua: "el automaton que refiere al azar, mientras que la tyche remite al encuentro. Por azar entendemos el cálculo de chances inherente a todo juego de dados o en el propio fort-da —recreación perpetua de la presencia y la ausencia en el campo del significante—. El azar produce una clausura inalterable del número de posibles. Por ejemplo, un dado, tiene seis chances. En cambio, el término contingencia (contingere) remite a cuando un suceso escapa a lo posible. Algo que es capaz de no ser o que pudo no haber sido, o que pudo haber sido otra cosa."

(comentario Diego: Si al tirar una moneda en sus caras caen a costado como cara o sello, podría caer de pie sin mostrar ninguna de las dos y presentar 3 posibilidades y no dos. Dicha tercera inesperada o fuera de los cálculos se hace como creación ex-nihilo propia de lo "contingente", su pleno tyché de "encuentro". No obstante, por soprendente sea la (im)probabilidad de que la moneda caiga así, no podemos a priori envolver aquello como un rompimiento que desgarra todo tiempo-espacio en un acontencimiento místico a la nada que traspase lo imposible. Más bien, podemos rastrear las condiciones múltiples que derivan a que caiga de pie y no de otra manera, antes de edificarlo como un mágico "Real" disyuntivo del tejido circundante aislado como A-causal, "Nada" o "Falta".)

Siguiendo aquella contingencia no-radical o no tan rupturista, caotico a la creación pero no tan caótica ad hoc. Canyelles en su cita 3, copia el mismo argumento de Meillassoux: "Que las leyes puedan modificarse sin principio o razón no implica, matemáticamente, que se modifiquen frecuentemente o de modo desenfrenado. La estabilidad de las leyes no depende de su necesidad. Cf. “El problema de Hume” (Meillassoux, 2015)."

(Comentario Diego: Aquí usa el comodín del caos no tan caos, la contingencia que no es tan contingente en algunos embrollos, todo a la medida ajustada de sastre ad hoc para no incomodar en un delirio explícito no concordante.)

"Que la estructura del campo analítico se sostenga sobre la lógica del no-todo no implica que no sea posible cerrar un sentido en un caso particular, la fimción de la escansión, o que todo punto de llegada en un análisis sea el neurotizante “todo no se puede”."

(comentario Diego: Acá vuelve con su comodín de siempre del "no tantito, un poquito de maquillaje por aquí y un retoque por allá para reajustar ad hoc".)

"Esta necesidad de la contingencia es la subversión lacaniana de la lógica aristotélica, la cual implica la posibilidad de una emergencia que surge del encuentro entre dos cadenas causales distintas y que no se encontraba en potencia."

(comentario Diego: Como una novedad muy nueva jamás antes dilucidada en teoría de sistemas, epistemología genética o en autopoiésis. Canyelles lo plantea con léxico lacaniano, como si este mismo figurase en resolver los pasajes más novedosos en reflexión. De este modo requieren la "como una Estructura", su propio callejón que no se vea contaminado por la Génesis del devenir, en búsqueda de una Estructura increada causa de sí o Ex-Nihilo. Ya conquistado dicho lugar se empeñan a desmentir lo que otras ciencias o disciplinas aportan, pues sean cuales sean, no rasca ni a los talones su tejido encapsulado totalmente cerrado del agujero, nada, cero, vacío que ellos juegan con magia).

--------------

Otro ejemplo, Bruno Bonoris (2019) en su libro "El nacimiento del '$ujeto'", comenta sobre la "Causa" que:

"Para Lacan, la causa material del objeto de la ciencia, de lo que está hecho, es el significante, algo que surge del agujero o de la nada: “es del lado del agujero que hay que ir a buscar la causa material”. La asimilación entre el significante y la nada no resulta sorprendente, siempre y cuando tengamos en cuenta que un significante en tanto tal no significa nada, y que toda articulación significante es correlativa con el surgimiento de un intervalo entre ellos, lugar donde habitan el sujeto y el objeto del psicoanálisis. La creación a través del significante es una creación ex nihilo.

Los ejemplos que presenta Lacan para transmitir la idea del objeto como agujero son heterogéneos. El primero es el del “pote de mostaza” (p.43)

- Recordemos lo que Lacan (S.XVI 1968) señaló a la luz de la mostaza: "es precisamente por estar vacío por lo que asume su valor de pote de mostaza. Es porque la palabra mostaza está escrita encima. Pero mostaza [moutarde] quiere decir que ese pote no ve el momento [moult lui tarde] de alcanzar su vida eterna de pote, que comenzará cuando sea agujereado.

En efecto, con este aspecto lo recogemos a lo largo de los años en excavaciones al buscar en las tumbas el testimonio del estado de una civilización. Se nos cuenta que la vasija está agujereada en homenaje al difunto, y para que el viviente no pueda utilizarla. Por supuesto, es una razón. Pero tal vez haya otra, a saber, que la vasija está hecha para producir este Agujero (…) Aparece entonces lo que es la estructura del pote - no digo su materia-, a saber, correlativa de la función del tubo y del tambor"

- Prosigue Bruno para aterrizar su new age como "a-cósmico", concluyendo: "En resumen, Lacan destaca que la causa material de los objetos a partir de la ciencia moderna surge de un agujero, algo que falta en el mundo. El sujeto de la ciencia es un corte y el objeto una falta; dicho de otro modo, un agujero.” No obstante, esta no es la única consecuencia del objeto entendido como acósmico. "(p.44)

- Como buen seguidor del místico sectario Alfredo Eidelsztein Bruno nos presenta su mágico objeto a-cósmico (nótese que dar "a-" como: a-materialidad, a-significante, a-nada, a-bigmac, a-coca-cola, le da alcurnia epistemológica propia, como lo post-hiper-neo-modernismo de turno):

"Desde su nacimiento “sólo podemos calificar el espacio donde se despliegan las creaciones de la ciencia como la insubstancia, como la acosa, L'acosa con apóstrofo. Hecho que cambia completamente el sentido de nuestro materialismo”. Este materialismo es un moteralismo, un materialismo de la palabra que implica que la ciencia “se construye con algo de lo que antes no había nada”. La ciencia construyó un mundo insubstancial en el que habitan a-cosas. También podríamos llamar letosas a los objetos que pueblan la aletosfera: el mundo de las ondas, por ejemplo, “ondas hertzianas u otras, ninguna fenomenología de la percepción nos ha dado nunca la menor idea de ellas y seguro que nunca nos habría conducido hasta ellas”. Lo que me interesa señalar es que para Lacan la ciencia moderna creó, desde la nada, desde la operatoria significante, un mundo poblado de objetos, Las invenciones de la ciencia son creaciones ex nihilo, es decir, creaciones que surgen sin materia (en su sentido clásico), tiempo o espacio precedentes. Por esta vía Lacan pudo articular el surgimiento de la ciencia moderna con el Dios de la tradición judeocristiana." (p.46)

- Como pueden apreciar no hay intención alguna de separar teología del ex-nihilo de la pura nada, más bien, toda una invitación de capilla a ser fieles monaguillos en teología mágica. Continuando Bruno en sus ideas de new age bajo teología:

"Lacan presentó una hipótesis alternativa al afirmar que la ciencia moderna sólo pudo desarrollarse a partir de la ideología bíblica Judaica, y no de la filosofía aristotélica, como podría creerse. Según Milner, la diferencia entre Lacan y Kojéve es que el primero atribuye un papel fundamental a lo que “en el cristianismo perdura del judaismo”: la creación ex nihilo y la importancia de la letra." (p.47)

- Como siempre, emplean la vieja confiable new age de "fonemas por aquí y vacíos por acá". Contemplen cómo enmaraña en un mismo párrafo "religión, agujeros, vacíos, hiancia, falta, Dios, la física moderna, números irracionales y un POTE vacío de mostaza":

"Este Dios de la fe no puede ser pronunciado ni representado, no soporta palabras ni imágenes. Es pura letra, un agujero: “un padre que ellos hacen en un punto de agujero que incluso no se puede imaginar: Soy lo que soy, eso es un agujero”. Este sería uno de los modos en que la ciencia moderna dependió de la tradición judeocristiana y no meramente del dogma de la encarnación. El otro modo en que puede pensarse la ascendencia judeocristiana de la ciencia moderna es a través de la creación ex nihilo. Según Lacan “el enunciado judío que Dios ha hecho el mundo de nada es, hablando con propiedad (...) lo que despejó la vía al objeto de la ciencia”. Esta idea se presenta en varias oportunidades en su obra y en todas ellas se subraya el valor del agujero y del vacío sobre cual se construyen los objetos de la ciencia moderna.

Es necesario decir que Lacan se desplaza apaciblemente sin establecer mayores precisiones sobre las diferencias entre el agujero, la falta, el vacío, la hiancia, etc., más bien parece que su intención es transmitir la importancia de “la función de la falta” en la constitución del sujeto y el objeto a partir de la ciencia moderna. La heterogeneidad de los ejemplos expuestos —el pote de mostaza, la energía en la física moderna, el número irracional, etc.— lo muestra." (p.48)

--------------

Eidelsztein en su texto El objeto a y el deseo, apoya el Creacionismo del Antiguo Testamento y rechaza la evolución científica: "«siguiendo la línea de Freud, somos profundamente evolucionistas. Pero ser evolucionista, además, supone la imposibilidad de la concepción del objeto a. No hay  posibilidad de concebir en un contexto evolucionista la posibilidad de un objeto a porque en dicho contexto toda satisfacción que uno encontrará será la satisfacción que ya estaba prevista en una pulsión, que ya estaba disponible en el dispositivo corporal. Para Freud la sublimación no es lo mismo que para Lacan, no se articula a las creaciones ex–nihilo. Para Freud la sublimación es el hallazgo de una satisfacción por vías indirectas.»"

Por supuesto que Eidelsztein (2008) reitera su adhesión teológica bíblica enfatizando: “El significante (…) ¿No se ve a las claras que participa, para emplear un enfoque platónico, de esa nada de donde la idea creacionista nos dice que algo enteramente original se creó ex-nihilo?. Quiere decir que la propuesta de Lacan es del significante en el origen de la creación ex nihilo, entiendan que nosotros podríamos decir que la pulsión podría estar en lo real pero ser producto de la creación ex nihilo, que podría haber algo que provenga de la nada, esa es la idea con la que estamos trabajando. Entonces, Lacan dice –no sé si lo calculó o se le escapó, pero lo dice igual- la idea creacionista. No hay que perder de vista que con “idea creacionista” también está diciendo que la idea platónica es creacionista. No la idea de la creación ex nihilo, sino que también Lacan está diciendo que el fundamento más original de la filosofía platónica –que es la idea- es creacionista."

Luego Eidelsztein hace gala de sus dichos respaldándose con una cita de Lacan del S.20:   “El Génesis no relata nada más que la creación –de la nada, en efecto- ¿de qué?: nada más que de significantes.” Ahí Lacan hace una vuelta por la tradición occidental y dice que en el Génesis se indica con claridad que la creación es con significantes."

Esto mismo, Eidelsztein (Mayo 2012) sobre Origen del universo, comunica: "Será el agujero topológicamente planteado el que, en todos los últimos seminarios de Lacan, con más precisión que el intervalo significante, cree y aloje la nada de la creación ex-nihilo en el nudo borromeo, lugar de la creación y, también, del torbellino devorante de las sustancias materiales. El agujero será tanto el lugar donde existen, y el objeto a, como donde se disuelve la función material de las sustancias tridimensionales para el parlêtre (hablanser)."

Para añadir a su lógica de teología, Eidelsztein en su Clase 2 en "Otro Lacan, mitos y lecturas", expesa que: "la zona erógena oral es la mucosa, el borde de los labios, donde puedo apoyar el dedo. Nada que ver: la zona erógena oral de Lacan es el agujero en la boca, el hueco, lo que no se puede agarrar y, si no se puede agarrar, entonces ya no es. Si se cree que es el borde de los labios, se ha caído en el engaño sustancialista y no se podrá hacer creación ex nihilo ni sublimación con la pulsión."

Lo que por supuesto, va en plena armonía con lo establecido sobre el origen del universo en Lacan de su S.22: "La cuestión que ahí les formulo, bajo esta forma de burbuja, es: ¿qué es lo que prueba que lo Real hace universo?. Esa es la pregunta que formulo, es la que está formulada a partir de Freud en esto que no es más que un comienzo: es que Freud sugiere que este universo tiene un agujero, y además un agujero que no hay medio de saber. Entonces, yo sigo este agujero a la huella, si puedo decir y encuentro —no soy yo quien lo ha inventado— y encuentro el nudo borromeo que, como se dice —siempre— ahí me viene como anillo al dedo. Henos ahí todavía en el agujero." (recordemos que Homero Simpsons le dijo lo mismo a Hawking en un capítulo sobre donas y universo).

Sin ir más lejos, Eidelsztein (2006) lo sigue de cerca al postular: "Hay dos porque hay vacío.  Para nosotros, el intervalo en la cadena significante.  O sea, sólo porque hay intervalo es que hay dos significantes, porque se introduce ese corte en la cadena.  Con lo cual, Pitágoras no sólo plantea que el mundo es esencialmente dual, sino que para que exista, para que pueda existir como dualidad, requiere de un vacío que funcione como intervalar."

Eidelsztein (Mayo, 2012) sobre el Origen del universo, define: "Con esta lógica que proponemos articular al psicoanálisis, no se requiere negar la existencia ‘anterior’ del cuerpo biológico; pero se postula a su respecto una discontinuidad absoluta, un olvido radical de lo biológico en lo discursivo. Aunque Lacan no lo haya articulado, al menos hasta donde llega nuestra lectura, sostenemos que su teoría requiere de la articulación con la legalidad temporal y causal del Big Bang, es decir, del moderno modelo científico del universo, ya que –lo que siempre debe ser recuperado– su enseñanza está puesta en íntima relación y en forma constante con los avances más subversivos y sorprendentes de la física relativista y cuántica."

---------

Žižek en su pésimo libro "Órganos sin cuerpo" del 2005, postula sobre el mundo y las vibraciones en la Nada:  "la posición materialista radical postula que no hay Mundo, que el Mundo en su totalidad es Nada, el materialismo no tiene nada que ver con la presencia de una materia densa e inerte; sus figuras propias son, más bien, constelaciones en que la materia parece "desaparecer", como las puras oscilaciones de las supercuerdas o de las vibraciones cuánticas (...) un verdadero materialismo asume gozosamente la "desaparición de la materia", el hecho de que sólo hay vacío."

Posteriormente en el 2019 Žižek en su libro "Sexo y fracaso del absoluto", sigue delirando sobre el vacío: "Esta paradoja nos obliga a introducir la distinción entre dos vacíos: en primer lugar tenemos el «falso» vacío en el que el campo de Higgs está desactivado, es decir, tenemos una simetría pura sin partículas o fuerzas diferenciadas; este vacío es «falso» porque solo puede ser mantenido por cierto gasto de energía. Luego tenemos el vacío «verdadero», en el que, aunque el campo de Higgs está activo y la simetría se ha roto, es decir, hay una cierta diferenciación de las fuerzas y las partículas, la cantidad de energía gastada es cero, o sea, energéticamente, el campo de Higgs está en un estado de inactividad, de reposo absoluto (...) Al principio, existe el falso vacío; este vacío sufre una perturbación y la simetría se rompe porque, como ocurre con todo sistema energético, el campo de Higgs tiende a minimizar su gasto de energía. Esta es la razón por la que «hay algo en lugar de nada»: porque energéticamente ese algo es más barato que la nada."

Anteriormente en su libro "Mirando el sesgo" (1991), Žižek define la Nada con la "Cosa" Lacaniana, en tanto: "el vacío primordial en torno al cual circula la pulsión, la falta que asume una existencia positiva en la forma informe de la Cosa (das Ding), Ia sustancia imposible-inalcanzable del goce. Y el objeto sublime es precisamente "un objeto elevado a la dignidad de la Cosa, es decir un objeto común, cotidiano, que sufre una especie de tran-sustanciación y comienza a funcionar, en la economía simbólica del sujeto, como corporización de la Cosa imposible, como la NADA materializada". "

Volviendo a su libro del 2005, del siguiente modo postula el campo de Higgs: "Hay una manera de conceptualizar la aparición de Algo desde la Nada de forma materialista: cuando logramos concebir esta aparición no como un exceso misterioso sino como una LIBERACIÓN -una PÉRDIDA- de energía. ¿No apunta precisamente en esta dirección, en la física contemporánea, el llamado campo de Higgs? En general, cuando quitamos algo a un sistema determinado, rebajamos su energía. Sin embargo, la hipótesis es que hay alguna sustancia, un "algo" que no podemos sustraer a un sistema determinado sin elevar la energía de dicho sistema: cuando el "campo de Higgs" aparece en un espacio vacío, su energía sufre una nueva degradación.".

domingo, 17 de agosto de 2025

Schopenhauer y material de los sueños (procesos oníricos)

Siempre asombran las semejanzas de Freud ya anticipadas por Schopenhauer (1819):

"Nosotros tenemos sueños. ¿No es acaso toda la vida un sueño? O, más exactamente: ¿Hay un criterio seguro para distinguir entre sueño y realidad, entre fantasmas y objetos reales? — El pretexto de que lo soñado tiene menos vivacidad y claridad que la intuición real no merece consideración; porque hasta ahora nadie ha puesto las dos cosas una junto a otra para compararlas, sino que solo se puede comparar el recuerdo del sueño con la realidad presente. — Kant resuelve la cuestión así: «La conexión entre las representaciones según la ley de la causalidad distingue la vida del sueño."

"Por lo tanto, la respuesta de Kant sólo podía rezar así: el sueño prolongado (la vida) mantiene una continua conexión conforme al principio de razón, pero no con los sueños breves: aunque cada uno de estos incluye la misma conexión, entre estos y aquel se ha roto el puente, y en eso los distinguimos. — Pero sería muy difícil, y con frecuencia imposible, ponerse a investigar conforme a ese criterio si algo ha sido soñado o ha ocurrido; porque no estamos en situación de seguir miembro por miembro la conexión causal entre cualquier acontecimiento vivido y el momento presente, mas no por eso lo consideramos como un sueño. De ahí que en la vida real por lo común no nos sirvamos de esa clase de investigaciones para distinguir el sueño de la realidad. El único criterio seguro para distinguir el sueño de la realidad no es de hecho otro más que el criterio puramente empírico del despertar, con el cual el nexo causal entre los acontecimientos soñados y los de la vigilia se rompe de forma expresa y sensible (…)

la observación realizada por Hobbes en el Leviatán, capítulo 2: que confundimos fácilmente los sueños con la realidad en los casos en que nos hemos quedado dormidos vestidos sin proponérnoslo, pero sobre todo cuando además algún negocio o proyecto ocupa nuestros pensamientos y nos tiene ocupados tanto dormidos como despiertos: en esos casos el despertar se nota casi tan poco como el momento de dormirse, el sueño converge con la realidad y se mezcla con ella."

"Aquí, de hecho, se nos plantea muy de cerca la estrecha afinidad entre la vida y el sueño: y no ha de avergonzarnos el confesarla, después de que ha sido reconocida y expresada por muchos grandes espíritus. Los Vedas y los Puranas no conocen mejor comparación ni usan otra con más frecuencia que la del sueño para expresar el conocimiento del mundo real, al que denominan «velo de Maya». Platón dice a menudo que los hombres viven en un sueño y solo el filósofo se esfuerza por despertar.

La vida y el sueño son hojas de uno y el mismo libro. La lectura conexa es la vida real. Pero cuando las horas de lectura (el día) han llegado a su fin y comienza el tiempo de descanso, con frecuencia hojeamos ociosos y abrimos una página aquí o allá, sin orden ni concierto: a veces es una hoja ya leída, otras veces una aún desconocida, pero siempre del mismo libro. Y así, una hoja leída aisladamente carece de conexión con la lectura coherente: pero no por ello es muy inferior a esta, si tenemos en cuenta que también la totalidad de la lectura coherente arranca y termina de forma improvisada y no hay que considerarla más que como una hoja aislada de mayor tamaño."

"Los sueños individuales están separados de la vida real porque no se hallan engranados en la conexión de la experiencia que recorre constantemente el curso de la vida, y el despertar señala esa diferencia; no obstante, aquella conexión de la experiencia pertenece ya a la vida real como forma suya, mientras que el sueño ha de mostrar también una coherencia en sí mismo. Si juzgamos desde un punto de vista externo a ambos, no encontramos en su esencia ninguna diferencia definida y nos vemos obligados a dar la razón a los poetas en que la vida es un largo sueño." (Schopenhauer, 1819)

miércoles, 25 de junio de 2025

Crítica al Psicoanálisis Relacional

 Expongo críticas al psicoanálisis relacional en su teoría y métodos (no en su ética como fue aclarado anteriormente). Para armar este debate, de un costado entrelazo algunas idas de Freud con algunas de Balint, oponiéndolas frente a Winnicott-Benjamin (para fines didácticos los opondré, pero obviamente todos los autores referidos tienen complementos entre sí). Para aterrizar, comenzaré definiendo las dificultades clínicas del psicoanálisis ortodoxo kleiniano, para así, apreciar mejor las semejanzas y diferencias con el Psicoanálisis Relacional en sus riesgos y problemáticas.
Lo que discutiremos a continuación, por favor, entenderlo en función que HAY DISTINTAS corrientes del Psicoanálisis Relacional que emplean en mayor énfasis o menor acento algunos métodos sobre sobre otros.

En el psicoanálisis ortodoxo kleiniano, las sesiones deben pasar por el molino de la transferencia hacia el analista. La interpretación se aborda desde lo que ocurre "aquí y ahora" en las diversas proyecciones del paciente hacia el analista. Vertiendo sus aguas para transformar lo que se proyecta en insight de lo que ha depositado para revertirlas a una fase depresiva más digerible.
No se evita la resistencia, se trabaja con ella bajo la instauración transferencial. Los componentes de lo inconsciente deben analizarse a partir de lo traído "aquí yo ahora" durante la sesión, los cuales se proyectan a su analista. La resistencia es interpretada en el aquí y ahora, no es esquivada huyendo en un "allá y entonces" fuera de sesión. Esto permite abrir la transferencia negativa y la reacción terapéutica negativa en sus variadas intensidades hasta los impasses.

Centrar la transferencia en el "allá y entonces" y explorar remanentes extra-transferenciales fuera de sesión, son filtradas para licuar sus aguas en el contenedor del analista que las digiere. El analista es la pantalla que absorbe los elementos parciales proyectados y los regresa para que el paciente los introyecte digeridos. La amplitud de lo inconsciente se restringe a un campo entre lo que "aún no se sabe" hasta lo que logre descifrar el analista en su interpretación. Para nuevamente dar circuito a su ciclo hasta que las proyecciones del paciente sean devenidas a fase depresiva sin escisiones, consiguiendo una mayor integración de sus partes buenas y malas de su Yo proyectado en cuanto ver los grises de sus relaciones objetales sin parcialidades defensivas. Para ello, debe tejer lo intrapsíquico en el continente del analista como destino proyector ante las defensas y resistencias en análisis.

Por ejemplo, en vez de indicar al paciente su maltrato a sus hijos tal como sufrió maltrato por su propia madre, el analista le señala al paciente directamente que busca venganza contra el analista mismo, para así anular sus partes malas que fueron reveladas. Lo que emerge sería su envidia porque ve al analista como su hermano mayor que se fue de la casa antes y ya no recibe maltratos directos de su madre.
Vale decir, en vez de apuntar los contenidos inconscientes y transferenciales en las relaciones entre su hermano y madre. Primero traspone o muda los procesos primarios arropando a la figura del analista quien recibe la proyección, para después dar cuenta en un insight en dónde proviene en su pasado los complejos inconsciente sin integrar. Por tanto, al "aquí y ahora" de la sesión late con fuerza su conflicto en cuanto debe allí mismo interpretarse y así cazar su presa en el acto. Para ello, la red de captura es la propia vasija del analista quien recibe los ataques de envidia como destrucción en venganza contra su persona. Así se cierra el cuadrilatero del ring "aquí y ahora". Si el paciente resiste contra su analista o rechaza sus interpretaciones, no sería por el método de intervención del analista en este campo de tensa lucha constante. Todo remitirá a las pulsiones de muerte sin elaborar, a sus proyecciones defensivas en su transferencia objetal parcial no resuelta. Esto último contraviene a lo que el propio Freud críticó sobre aquellas intervenciones iatrogénicas donde "si es cara, gano, si es sello, gano también". Si aceptas, es verdad, si niegas es verdad también pues te resistes, de cualquier modo el analista siempre tendrá la razón. Esto mismo Freud lo discute, no obstante, el método ortodoxo kleiniano cae en esta trampa que justamente Freud nos alertó.

Todo esto puede agudizarse en su intensidad si sumamos en el "aquí y ahora", además, las contra-transferencias para uso interpretativo. Es decir, no tan solo interpretar lo proyectado del paciente en lo dicho, también se puede devolver lo que inconscientemente activó en la contra-transferencia y redoblar el devolver a su remitente (casi como la telepatía en Jung) lo que el paciente le produjo con su identificación-proyectiva al analista (en donde el analista purificado como espejo en su contenedor recibe un raspón en su vidrio que no nace de su propio inconsciente, algo externo fue injertado a la fuerza por lo drenado del paciente).
Para el analista nada se podría tomar a lo personal, pues todo lo que haga es neutro, es un maniquí desnudo donde le ven poniendo y sacando ropajes. No está nunca en escena realmente, lo que el paciente proyecta produce la propia escena clínica en cada sesión.
Personificando aún más la imagen del analista a tal grado que ya ni siquiera se podría hacer necesario hablar del pasado y sus recuerdos. Basta tomar en cuenta el psicodrama de lo que sesión tras sesión, le produce la figura de su analista. Donde su continente, cada vez más, atrae con su fuerza de gravedad todo lo malo y bueno de sus relaciones objetales impregnadas en su lectura y devolución. El recuerdo pasado narrado son defensas en desfiguración, deben leerse en su aquí y ahora en lo que deposita: Sus defensas dejan a la luz huellas, no hay cómo ocultar la evidencia. El espejo limpio quedó marcado en los dedos del paciente.
Las señales de transmisión proyectadas son decodificadas en sus objetos parciales y devueltas en objetos totales por el analista: desgranada y reintegra las partes del yo escindidas. El abanico proyectivo se constriñe en una antena principal como eje en su "aquí y ahora". El habla pasada nos aleja a lo defensivo, el presente es reconducido al psicodrama de reelaboración constante: No importa si la señal devuelve con mucho ruido o no capte retorno. La mala recepción de señal devuelta es por el efecto de sus resistencias que no dejan sintonizar la modulación ofrecida correctamente. Mientras se exploren diversas áreas, eso como podrá reintegrar en su propia pantalla depresiva los colores múltiples que antes estaban en arcaicos blancos y negros televisados esquizo-paranoides. No hay atajos, no es un camino de rosas.

Winnicott como Balint señalaron innumerables veces lo contraproducente de dicho método. Las interpretaciones se vuelven cada vez más insportables, las resistencias aumentan y se patologiza el vínculo paciente-analista. Forzando la pareja donde uno sabe y el otro debe aprender soportando. Finalmente el bebé escupe la leche, no quiere más pecho pues no está en condiciones de recibirla. Por lo que expulsa cada vez con mayor fuerza lo ofrecido. No hay escapatoria ni otra salida: el campo es uno frente al otro en la sesión. El paciente primero proyecta, analista recibe y luego regresa lo proyectado para repetir el ciclo indefinidamente. Todo líquido rebalsado se absorbe con el marco rígido de ser vertido en el pecho-inodoro del analista.
Winnicott (Balint y los post-kleinianos) apunta que el problema está en el reflujo por la leche del pecho y la diarrea o retención por expulsar la orina o heces. No pueden salir del presente enclaustrado del "aquí y ahora". Analista y paciente quedan encerrados en dicho campo cerrado y minado. Las historias pasadas narradas van perdiendo su eje cayendo al centro gravitario del analista que lo engulle, anillando el lomo del libro de un solo modo.

El psicoanálisis post-kleiniano y Middle Group otorgan diversas alternativas y soluciones a estos dilemas. Del mismo modo, el Psicoanálisis Relacional aporta las suyas propias. Sin embargo, paradójicamente el psicoanálisis relacional como veremos a continuación, cae en una trampa de encierro similar a como le sucede al psicoanálisis kleiniano ortodoxo.

En general, como veremos a continuación a detalle, creen poder salir de los atolladeros u obstáculos transferenciales brindando confort a la mutualidad rítmica o que podrían explícitamente revelar la transferencia negativa acontecida a través de los enactment de la pareja clínica. Es decir, revelar lo sucedido exponiendo su contra-transferencia para pactar un nuevo acuerdo clínico en los movimientos del juego, propiciando un nuevo compromiso de cuidado y reconocimiento mutuo en el campo relacional.

En vez de devolver las proyecciones mediante la figura espejante que refleja al paciente, ahora se devuelve la luz reflectora iluminando el campo completo alrededor de la sesión, contemplando las relaciones mutuas reconocidas entre paciente y el propio analista en juego. La figuración advenida son los jugadores que juegan conjugando. Por lo que centran un nuevo "aquí y ahora" como medio de pactación en renovación de votos. Borrando la rigidez actoral prototípica ortodoxa de: "tu hablas mientras quedo en silencio, para luego, yo interpreto y así vuelves hablar".
No sale a jugar con el balón trayendo a la galería otros escenarios del pasado en su "allá y entonces". Ahora reflejan retornando a un doble remitente en devolución. Esa supuesta neutralidad en lo kleiniano de un rebote reflejante esterilizado, ahora se retuerce lo reflejado adjuntando la firma explícita de quien escribe y recibe relacionalmente. La carta co-escrita no versará únicamente sobre el paciente mismo en sus procesos, la carta circulante rebota en reflejar lo circundante que ambos han jugado reconocidamente. La pelota dispara no hacia el pasado de figuras, sino al juego del garabato en su "aquí y ahora" que el enactment da cuenta entre ellos.
Las sesiones se van personalizando o personificando en un radio más amplio entre el conjugar. La devolución no es neutral ni tampoco refiere al paciente solamente ni a la analista únicamente, se suman ambos en un emergente que los trasciende y supere a una Terceridad que los acobije. Otra vez, dicha terceridad acontece en el "aquí y ahora" co-construido.

Dicho proceder, tropieza a mi parecer, nuevamente con la trampa del enclaustramiento del método kleiniano ortodoxo. En vez de establecer un espejo neutro que refleje como rebote al paciente, ahora este mismo reflejo centra la propia intimidad de lo que que uno y otro van co-sintiendo. Con el fin de reflejar lo que en el enactment se produce, se establece un espacio de reflexión mutua para reconciliar a través del reconocimiento, los límites de cada uno para no herirse. ¿Pero dónde estaría en esto último la trampa kleiniana ortodoxa antes referida?

Ya no es una verdad que uno revela a otro. La verdad se construye en el campo de las sesiones. Las huellas en el espejo, espejan a los miembros en juego, ambos deben democráticamente conjugar qué o cómo dibujar sin roles fijos o perennes. Son contratos que se renuevan cuando se detecta en su relación de juegos flexibles en roles, algún conflicto binario someter/sometido, persigo-perseguidor, etc. Ambos son responsables en develar sus jugadas, no serviría que uno solo autentifique honestidad, pues quedaría cojo para revelar lo inconsciente sincero entre ambos. La clínica se va transformando en un nosotros lúdico, agotando cada vez más el poder dar espacio a descifrar el pasado, los contenidos inconscientes o la transferencia "del allá y entonces" del mismo paciente como eje. No ocurre porque Benjamin niegue estos espacios Freudianos, sin embargo, Benjamín con sus caminos va enlodando el terreno fértil para aparcar un trabajo clínico de recordar para no repetir desde lo inconsciente del aparato psíquico del paciente (Freud, 1914). Los tiros de la pelota salen fuera de campo a un centro de mutualidad que poco a poco aleja lo que Freud consigna como descifrar la piedra roseta de cada aparato psíquico particular. Los enigmas son trasladados a la "relación" misma como foco de atención, un área que esconde el aparato psíquico propio del paciente (si bien esto nunca es ignorado por Benjamin, pierde su notoriedad varias veces).
Benjamin nos contestaría que el aparato psíquico con su propia sexualidad enigmática no puede ser analizado sin contemplar su relación conviviente en su aquí y ahora. Si bien esto último tiene su verdad, no necesariamente debiese ser prioritario lo que sucede en el terreno mutuo, pues desliza las aguas inconscientes a ciertos pozos forzados que podrían ser mejor aprovechados mediante la asociación libre de sus fantasías FUERA del baile a dúo en dicho cuadrilátero encuadernado relacional.
No discuto si reflejar la luz en el campo de juego, revelando explícitamente ambas partes sus cartas jugadas nos permita coayudar a procesar lo inconsciente. Pero! se teje un tejido en otro lugar donde no necesariamente es dónde debería reflejar a priori.

Un analista extremadamente hostil al psicoanálisis relacional, es Leo Rangell. Quien denuncia que estos desarrollos alejan la búsqueda de la verdad del paciente, incluyendo los propios contenidos inconscientes de éste, todo en favor de centrar la importancia en la interacción analítica en sí misma, como algo central y casi único. Cambiando consigo el foco en "verdad histórica por resolución del pasado en el aquí y ahora, la transferencia del paciente se equipara a la motivación del analista para descifrarla, la contratransferencia es un elemento mayor de observación que la propia neurosis de transferencia, los roles de ambos se hacen indistinguibles, y se mira con igual atención los conflictos de uno y otro.
Rangell interpreta que esto proviene del interés a la igualdad, donde ahora que ambos participantes actúan (enact), en vez de uno hablar y el otro escuchar y tratar de entender.
La materia prima para Rangell no es la interacción, más bien son las fantasías e historias del paciente en sus defensas y proyecciones que reitera. Las cuales el analista busca analizar e interpretar.
La neurosis de transferencia deja de ser la figura central, siendo ahora la vida emocional del analista que se equipara en el tratamiento a la neurosis del paciente, que bajo criterios de igualdad, desaparece la relación única que el paciente tiene con su analista. Rangell concluye que en lo relacional cualquier cosa manifestada, tiene significado de interactuado, por lo que no hay mundo propio que focalizar, más solo un escenario.

Volviendo a Freud: ¿Qué nos quedaría de la espontánea proyección transferencial en las fantasías libres, si estas se cierran amoldadas a un baile conjunto que establece reglas de juego co-construidas?
Para dar un ejemplo como los trazados por Benjamin: Supongamos que cierta temática de miedo del paciente, angustia al analista. Lo cual genera un enactment entre el binario perseguir/ser-perseguido (el cual repercute un mayor miedo al paciente que busca perseguir un demanda que al analista le angustia, afectando cada vez más la relación en un tira-afloja): El juego relacional de representar bajo enactment roles, tal como Benjamin cita a Bateson, se convierte en una mordida, donde lo actuado en juego duele a modo literal. El analista para recablear dicha situación revela su angustia a su paciente para pactar un nuevo juego fuera del binario: Un reconocimiento mutuo para los propios límites y capacidades suficientemente buenas del analista ante los miedos del paciente.

No obstante, se arriesga a repartir la responsabilidad clínica al propio paciente, puesto que el analista al confesar sus límites de lo que el propio analista aporta. Irremediablemente deberá ser tomado ahora en consideración también por el otro jugador en su rol de paciente para ahora contener de algún modo a su analista. Al paciente, ahora, de modo implícito o inconsciente en su relación con su analista se le relega parte de la responsabilidad en cómo reconducir su propio tratamiento.
Sin embargo, retomando a Freud, la asociación libre venidera ya no será tan espontánea como antes, quedará filtrada-sesgada cada vez más por el mismo receptor que escucha. Por mucho que se hayan establecido democráticamente un tercero nuevo para evitar este tira y afloja transferencial (por uno menos dañino para ambos). Con ello, nos dirá Freud, se perderá la libre asociación espontánea del propio aparato psíquico inconsciente, que ahora se le antepone como figura cada vez más relevante, un otro concreto de sentimientos ya figuradamente reconocida. En otras palabras, si un paciente en conflicto por quiebre amoroso, se entera o eleva su sospecha que la analista está soltera o casada, esto de entrada puede sesgar las libres asociaciones venideras en su espontaneidad requerida para la sesión.
Obviamente no se trata de decirle algo tan burdo como confesar hasta la más última intimidad en detalle de su vulnerabilidad, pero se puede tropezar en revelar algo que a mediano plazo puede encrudecer la resistencias cuando se podrían haber evitado por otros medios menos forzosos a largo plazo.

Por supuesto que Benjamín podrá contra-argumentar a Freud en que la asociación puramente libre, nunca es libre y que no hay un contenedor neutral al cual uno le habla. Pero Freud podría responderle que si bien eso podría suceder, podemos convenir en que existen espacios menos manchados de huellas en el espejo reflejante, frente a otros espejos ya sobremanoseados, para poder allí proyectar algo que no sea sobre-filtrado, escapando su posible espontaneidad. Freud remataría: Aunque los espejos podrían tener rasguños, manchas, huellas dactilares encima para reflejar-reflejarse en una relación que conjuegue compromisos, no cualquier espejo está igualmente cargado de manchas, pues existen espejos más pulidos que otros. No da lo mismo cualquiera, se requiere entregar el nuevo departamento con las mínimas grietas y que sea el paciente quien vaya agrietando a su manera espontánea sin interferir siempre en duetos.
Pero de nuevo, tengamos a consideración que esto es una elección motivada por la ética en juego, más que meramente sustentarlo a pura teoría.

Un importante Psicoanalista Relacional como Aron, nos advierte (sin condenar su uso) del riesgo respecto al reconocimiento mutuo como vía de curación: Si solamente reconociéndonos en nuestra interacción con sus ritmos en cuanto surgen asperezas clínicas, se enmarcará la reparación mutua cuando se proponga un nuevo acuerdo democrático al arbitraje del juego en sesiones. Ante eso, Aron sin desconocer lo INTRApsíquico individual del aparato psíquico Freudiano, tiene reparos que ahora mismo los veremos.
Para ello, cabe aquí cabe preguntarnos: ¿Los impasses mismos del enacment surgen por receptiva mutualidad propiciada que conllevó sus aguas a nuevo "un aquí y ahora" de tipo relacional?
El entrampamiento como pasa en la ortodoxia kleiniana salta a la vista. Podemos legítimamente interrogar que de haber encausado el molino de la transferencia de otro modo, podríamos evitar o no requerir de una honestidad reveladora. Puesto que Aron, nos advierte que el intento de Ferenczi en ser lo más sincero con su paciente no exime que su propio inconsciente desfigure u oculte lo que cree ser sincero de sí, lo mismo el paciente. La transparencia no es más completa por un mero esfuerzo de ser sincero o trasparente de sí. Esto fue algo que tanto Aron como Freud siempre alertó y que Ferenczi o Benjamin no tuvieron miedo. ¿No tuvieron miedo por qué? No por la teoría, no tuvieron miedo por su ética, son desde allí valientes en su compromiso y fines responsables.

Siempre llamó mi atención desde los casos clínicos relatados por Ferenczi (1932) el efecto reparatorio que generaría dichas intervenciones de sinceramiento u honestidad ante sus pacientes. Siempre culminan en un "happy end", con cálida acogida de parte del paciente: "Primera vez en mi vida alguien es sincero conmigo. Siempre añoré que mi madre me hablara de esta forma. Creo que puedo integrar mejor mi resentimiento gracias a tu transparencia, etc". Similares ejemplos podemos ver siempre en los casos clínicos de Benjamín con sus matices felices resolutorios.
No dudo que tales viñetas clínicas sean verídicas, pero llama mi atención su absoluta efectividad que me abre a sospechar si Benjamín silencia otros casos, donde, muchas veces por transferencia previa y durante las sesiones, los pacientes suelen venir ya preparados para vengarse y restituir en descargas lo que habrían sido humillados en su pasado. Es decir, un analista que muestre mayor horizontalidad se convierte en el momento idóneo para dar la estocada que el paciente llevaba tiempo reprimida. Cuando finalmente la presa se agota y deja de huir, ya es hora de comer como premio. Dicho de otro modo, aquellos "happy end" que narra Benjamin no siempre son garantía, pues el sadismo del paciente siempre podrá tener descargar sus riesgos en la clínica. Justamente Freud en sus textos tempranos nos detalló la cura a través de la palabra que sustituye el acto vengativo escenificándolo a modo consciente en su recordar a través de sus figuras pasadas.

Su apuesta ética de ofrecer una reparación, ser testigo del dolor como medio de sanar heridas, mediante el reconocimiento mutuo del dolor. Es su operación basada en lo ético antes que en lo teórico. Este tipo de ética conlleva a tomar riesgos comprometidos por ajustar lo que el paciente necesitarían para reparar su abandono o fallas en su maternaje. Sin embargo, como nos alertó el propio Balint (1959), esto sería engordar la regresión en su sentido maligno (adictivo y perverso) en cuanto riesgo clínico. También se arriesga a forzar un aumento en la dependencia hacia el analista e infantilizar al paciente en su propia responsabilidad (en pacientes adultos) ante sus compromisos. Para Klein el proceso de destete es importante para la integración así como la castración de la omnipotencia infantil. Por supuesto que Benjamin o Winnicott nos responderá que en niños traumatizados o severamente abandonados por fallas aquel rodeo es necesario tanto teóricamente como éticamente (incluso en adultos si lo requieren aún asumiendo los riesgos perversos de regresión maligna establecidas por Balint).

Otro motor de sus intervenciones para emerger un "nuevo comienzo" en restitución de lo disociado del Self, es el "Uso del objeto" (ab-uso del objeto). Donde en una escenografía de mártir, el analista resiste, tolera y sobrevive a los ataques y exigentes demandas del paciente. Predicando que lo exigido es lo requerido para alojar un lugar que lo repare, para que así, posteriormente, al percatarse que el objeto usado del analista, ha sobrevivido, no se ha destruido, no ha desaparecido, aún en su pataleta de crisis en su derrumbe, logro en dicho proceso ser sostenido, no tan solo sobrevivió el paciente, también como mártir logro soportar las heridas el propio analista. Cuando el analista logra sobrevivir las mordidas voraces, el paciente logra retener como contenedor un analista con vida propia que lo contiene a regresionar en su reparación, cuya terapéutica radica en revivir de forma contenida su Trauma y desgarro para volver a renacer.

Dicho esto, nuevamente cobra relevancia la alerta de Balint con respecto a que no todo proceso de regresión implica una regresión benigna, algunas veces, generan regresiones malignas de tipo adictivas o de fijación perversas. En tanto se es mártir por alojar incondicionalmente a quien prematuramente se le perdona o testifica como supuesta víctima de un derrumbe, donde no siempre es tal. Proceso clínico cuyas sesiones revelan el propio ideal masoquista mártir del analista y su fé en resistir como vía crucis en la redención como vía de renacer resucitado.
Métodos y fines que exigen sobrevivir, extremar la paciencia, forzar la tolerancia, morderse la lengua, ser mártir, mantener compasión, ser omnipotente misericordioso, masoquista moral, madre LITERAL, etc.
No podemos volver omnipotente nuestra posición como clínico, aparentando que atolladeros así se resolverían necesariamente con más sumisión y paciencia. Pues el paciente que pacientemente espera termina siendo el terapeuta y no el paciente. En ciertos grupos en formación, está el riesgo de hacer gala o exigir Ideales mártires para el "uso" del objeto, donde es delgadísima la línea con el propio "ab-uso" del objeto.

Paradójicamente, el analista pregona un Falso Self frente a su paciente, demostrando omnipotencia sin ser capaz de expresar lo que siente, dejando sin límites a la pulsión destructiva o perversa-sádica de quien atiende.
Contrayendo su impotencia contra-transferencial, incluso evitando que emerja su verdadero self. Solidifican su Falso Self clínico bajo la esperanza que soportando y sobreviviendo por más tiempo, masoquistamente tolerando se llegaría a destino reparatorio.

¿Debemos irremediablemente ofrecernos como la madre suficientemente buena que no tuvo, para así reparar sus fallas ambientales, sobreviviendo a las pataletas o berrinches del paciente en sesiones?
¿Nos basta solamente con tener en cuenta que el paciente merece misericordia y piedad dada la infancia dolorosa que tuvo sin sostén? ¿No cabe más que aguantar nuestra contra-transferencia culpabilizándonos, teniendo que confesar nuestras propias dificultades al paciente para rendir cuentas?
La diferencia clínica entre «regresión benigna» y «regresión maligna» de M. Balint, es compleja en detectar cuándo el paciente estaría en modo regresivo «benigno» o en modo «maligno», justamente porque la línea es MUY difusa o delgada para distinguir. No es tan sencillo polarizar «benigno» como pena-soledad y «maligno» como destrucción-adicción. Como suele suceder, se dan ambas en diversas mixturas y dinámicas no posibles de separar tajantemente.

Soportar con pasión la destructividad e insultos del paciente, aguantar dando la otra mejilla cuando rompen cosas, aguantar mordiéndose la lengua y labios, etc.
Winnicott (1963) como gran clínico, también contuvo una ética por el sacrificio: "cuando su relación conmigo adquirió importancia, se excitó mucho, trepó al techo de la clínica, inundó el subsuelo e hizo tal alboroto que debimos interrumpir el tratamiento. A veces su conducta entrañaba un peligro para mí: un día se introdujo por la fuerza en mi auto, estacionado fuera de la clínica, y lo puso en marcha en primera por medio del arranque automático, al no tener la llave de contacto. Por la misma época reincidió en los robos y la conducta agresiva fuera del medio terapéutico. El Juzgado de Menores lo envió a una escuela de readaptación social, precisamente cuando el tratamiento psicoanalítico estaba en su apogeo. Si yo hubiese sido mucho más fuerte que él, tal vez habría manejado esta fase y tenido la oportunidad de completar el análisis". Winnicott se lamenta no ser "más fuerte" para aguantar, considerando dichos acting como el "apogeo" que el proceso debe manejar como "fase".
¿Qué pasaría sin quererlo o sin desearlo, provocamos en pacientes una regresión maligna sádica: una perversión de vínculo que torne adictiva su descarga pulsional para Uso de sus frustraciones? O como muy bien refiere Bion en la Relación Parasitaria: cuando la relación entre continente y contenido es dañina para ambos.
¿Siempre podemos llegar a tiempo para revertir lo polimorfo pulsional-parcial, si nos permitimos sobrevivir ante la agresión y el desprecio?
¿Dar la otra mejilla hasta que se aburra y así deje de abofetearnos? ¿Destetar poco a poco, aunque el pezón ya esté carcomido? ¿Quien pagará ese odio es el terapeuta para promover un primer «Don» que el paciente no obtuvo por las fallas?
¿Llegaremos así al nuevo destino tras la redención y sacrificio por lograr que el paciente valore y repare desde?
Incluso Benjamín (2019) narra un caso clínico de una paciente que desea asesinarla con pistola y ella a pesar de los riesgos, NO ABANDONA su paciente, aún si ella luego, le ofrece galletas que podrían estar envenenadas.

Winnicott no le restó importancia a la destrucción como pasaje para llegar a la objetividad y creatividad, la cual debe ser inicialmente sostenida en la sobrevivencia para finalmente alojar un objeto exterior independiente que reconoce.
Hay que entender que tanto la perversión pulsional-parcial como la adicción NO SIEMPRE son producidas por una carencia-falla Ambiente, también se generan por los excesos ilimitados de la pulsión (perversa polimorfa) sin destete ni castración.
El Uso del objeto en contexto de pacientes graves fronterizos, invitan a regresionar al paciente para que reviva y re-transite por el odio-destrucción puro sin límite como primera base para dar cuenta de la existencia del objeto como tal. Pero, dicha voracidad y sadismo pueden potenciarse más que apagarse. Es un arma de doble filo su apuesta. Podría ser un viaje sin retorno dejarse dañar con daños irreversibles que al comienzo, subestiman la destructividad o perversión sin empatía.

Pero brindando voz a Benjamin aquí, para otorgarle a ella la última palabra. Benjamín podría agarrar todo este tablero de ajedrez con sus piezas teóricas y ponerlo de cabeza. Pues para ella, otro camino conllevará al irremediable Falso Self del analista, cuestión que es aún más hipócrita y perjudicial a largo plazo, frente a su método de reconocimiento mutuo en su intento de volver sincero la conjugación en sesiones para repactar nuevas jugadas. Sostener
como mártir demandado en el auxilio a quien sufre por un supuesto trauma, se pagará un alto precio de no hacerlo por si alguien realmente lo necesitó, más allá si el paciente perversamente maltrate a la analista. Es un gran riesgo a correr, sí, pero podrá salvar (testimoniar) una vida que tuvo algún derrumbe real. Benjamín acá no necesita de una u otra teoría que la respalde su clínica, solamente nos advierte que su ética es tan rigurosa como la de cualquier otro analista que podría caer en su Falso Self clínico de conservar moduladamente las formas formales.
Obviamente, para despejar ridículas caricaturas, no se trata que el analista camine con el corazón abierto al desnudo o que todo Falso Self sería errático (el propio Winnicott nunca dijo que el Falso Self a priori es algo malo siempre). Pero cruzar el umbral que arriesgue a un Tercero que ilumine el juego del garabato en un mutuo reconocimiento alienta a la reparación mediante la genuina relación.
Para Benjamín lo ético procede también en lo político: Armar comunidad, sesiones grupales para la reconciliación que testifique a escuchar víctimas, reparar las culpas, abrir el perdón entre con-vivientes. Benjamín apunta también más allá del encuadre analítico, des-amurallándolo de ser posible.

lunes, 23 de junio de 2025

Ética de Winnicott y Jessica Benjamin

 Al leer Jessica Benjamín, mi primera respuesta sobre algunas de sus intervenciones es: "Yo no lo haría!". Pero luego viene la pregunta ¿Por qué no?
A diferencia con la obra de Lacan o Lacanianos donde es MUCHO MÁS SENCILLO criticarles con variados argumentos sus riesgos éticos y atolladeros teóricos. Con Benjamín no es fácil de contra-argumentar. ¿Por qué ella es más compleja para debatir?

Su clínica se quita el velo, se desnuda, es auténtica y sincera. La teoría se teje directamente con la práctica en su reconocimiento ético, su rendición, su transparencia responsable y compromisos. Desde allí, confrontar te exige confrontarse a uno mismo, confrontarte en tu intimidad bajo varias capas éticas. Como comenté anteriormente, con Winnicott me pasó exactamente lo mismo: No se trata de estudiar casos y sus intervenciones mirados desde lejos, para que así, cualquier General después de la Guerra opine en libertad bajo escudos teóricos sin compromisos.

Cuando desarrollé el Capítulo 1 de mi Libro: "El regreso a Freud tras el extravío de Lacan". Sostuve que la Teoría radica en la Ética como base, su compromiso-responsabilidad derivará en distintas intervenciones prácticas que anudan sus teorizaciones. Pero de nuevo: ¿Cuál es la dificultad ante Benjamín? La problemática no radica en criticar su teoría, sería muy burdo quedarme a discutir su teoría directamente contra teorías. No, si leemos a Benjamín, la teoría no es el eje único, puede estar fundamentada como cualquier otra teoría que uno adhiera o critique, pero Benjamín aporta algo MÁS ALLÁ de lo teórico. Vale decir, la Ética está en primera fila, debes discutir su ética, su responsabilidad, su compromiso. Este es el meollo del asunto. Volviendo al Capítulo 1 de mi Libro, la Tesis formulada en que la teoría nace de la ética y no al revés, con Benjamín cobra suma transparencia, más que ningún otro autor.

Podemos criticar sus teorías, pero sería inauténtico, poco productivo, erra el blanco. Benjamín te arrastra a la Ética como primer paso. De ahí viene su fuerza, que impulsa a cuestionar lo obvio de cualquier setting, ritmo, forma, clima, espacio, normas, etc que pueden ocurrir en lo Clínico.
Si bien Winnicott teorizó de forma magistral algunas cuestiones teóricas complejísimas, otras áreas no las formuló con lenguaje teórico academicista, no por mediocridad, simplemente Winnicott no necesitaba la teoría mucho más que en ciertas zonas, para lo demás, Winnicott invoca más el debate ético, desde allí mueve todo el tablero. Tanto Benjamín como Winnicott mueven algunas piezas teóricas con mayor o menor talento. Pero NO RADICA ALLÍ lo más importante, lo crucial es cómo mueven al mismo tablero de base en donde están coladas las piezas-teorías. Es decir, la ética es el giro mayor donde se pone en cuestión el rumbo de todas las piezas.

Una lectura superficial de mala fé, dirá: Winnicott es Clínica de ser como una madre y darle al Otro lo que demanda. Esa es por lejos la crítica más repetida y burda que dan los Lacanianos. Y claro, bien a lo lejitos puede tener cierto sentido, pero no están leyendo entrelíneas múltiples lo más importante en capas: la Ética.
Cuando Benjamín aborda la ética, no lo hace solamente sobre el cuidado y responsabilidad. Abre simultáneamente varios blancos políticos y sociales con preguntas incómodas para quienes se acomodan a su manera o ritmo de hacer su Clínica.

Quienes aún no se percatan de esto. JAMÁS podrán entender la obra de Winnicott. Tal como confesé anteriomente, las primeras veces que leía la obra de Winnicott no me pareció gran cosa por su manejo teórico en algunas áreas, sus casos clínicos me sonaban sin frescura. Pero lo estaba leyendo desde lejos en lo clínico, sin compromiso, como mero objeto externo de caso clínico. No, así no se puede leer a Winnicott o Benjamín. Por favor, entiendan! Al sacarnos este velo, tal como me pasó al leerlo, si ahora lo respiramos desde la Ética de nuestro propio trabajo Clínico, automáticamente, Winnicott (Benjamín) se convierte en los autores más densos, en los más difíciles de leer por su densidad clínica.

Leerlo desde lo puro teórico anestesiado a la distancia, suena fácil o hasta obvio, pero aquí no. Con Winnicott cada paso es un cuestionamiento de inicio a fin. Confronta éticas, tu ética, tu compromiso y responsabilidad ante casos graves. Puedes estar en desacuerdo con su quehacer, PERO la teoría ya no te servirá como escudo (Falso Self), no tienes cómo disparar mucho más allá si solo te arrinconas a lo mero teórico, aquí te desafían a la ética en carne viva ante casos graves complejos. No es tan simple como decir la estupidez de "Winnicott es mamá y Freud es papá" en lo técnico-teórico. No tan solo es un error teóricamente, éticamente es más erróneo pensarlo así.

Tienes dos alternativas: Huír con tu Falso Self clínico arrinconado en técnicas fijas que amurallen lo transferencial y encapsulen lo contra-transferencial, o, puedes cambiar ese lugarcito fetiche del Otro-barradito o Tercero como mero arbitro a distancia, por una terceridad rítmica que conjuegue un espacio transicional donde sea el gesto espontáneo quien diferencie sin la seudo-seguridad del Falso Self clínico (de antemano pido disculpas no desarrollar aquí extensamente el Falso Self del clínico, asunto que daría para un Libro Gigante).

Si lograron tocar estas fibras mencionadas, VUELVAN a leer las teorías de ellos, especialmente en casos de Violencia, Trauma, Abandono, se darán cuenta que ahora, su teoría es MONUMENTAL. Los que hemos leído a Winnicott sabemos que su manejo de Metapsicología es algo básico, PERO! cuando elabora sobre el Trauma y su Derrumbe, a día de hoy no he visto mejor autor. ¿Su secreto? Fue mediante su ética, gracias a la ventana ética de Winnicott (Benjamín) nos brindó aquí una teoría muy sólida en estos aspectos. Algunos asuntos complejos del aparato psíquico o lo Inconsciente, no es siempre su talento, pero de nuevo, no es por ahí donde necesitaron avanzar. Fueron lo SUFICIENTEMENTE BUENOS en aportar y complementar dichos aspectos de Freud directamente.

Antes de publicar mis críticas y contra-argumentos sobre sus métodos, habría sido MUY INJUSTO no aclarar esto primordial antes. No tendría sentido aterrizar primero lo teórico-técnico al vacío, sin tener en cuenta esto como movimiento principal en sus sostenimientos plegables.

lunes, 9 de junio de 2025

Todos contra Ricoeur

En 1968 Laplanche y Pontalis sacaron el Vocabulario, un duro golpe contra Lacan y los lacanianos en su estafa de regresar y/o mejorar a Freud. Por si fuera poco en 1970 Laplanche sacó su texto Vida y Muerte, reafirmando su mérito como experto en Freud en Francia. Sin embargo, esto era falso, los intentos de Laplanche, Derrida o Deleuze en afianzarse como expertos en Psicoanálisis fueron derrocados antes por un Filósofo monumental en lecturas: Ricoeur.
 
Mientras Derrida, Deleuze y Laplanche buscaban derrocar a Lacan en su (re)lectura de Freud. Derrida recién a 1967 consiguió retomar la huella y alejarse del significante de Lacan, pero Derrida no logró el nivel que alcanzó Ricoeur. Deleuze en 1966 por su parte, fue el más patético de todos, su texto sobre Sadomasoquismo era un repetir textual de Lacan sin aportar nada nuevo (lejos su peor libro). Laplanche por su lado logró un nivel espectacular desde 1968, pero llegó tarde, ya en 1965 Ricoeur se les adelantó a todo el gremio francés de época.
 
¿Cómo es posible que un filósofo dominara así los pasajes más complejos del psicoanálisis, traduciendo al alemán el solo la obra completa para dar sus cursos desde 1961?
Cursos que Lacan no podía evitar en frustración. Pero ya era tarde, Ricoeur ya publicó sus cursos a texto. Para colmo! Lacan no solo tenía al gran Lagache como rival experto, encima surge ahora Ricoeur como amenaza! Lacan tenía reprimido a Lagache en su artículo de 1958, pero en 1960 a pesar de sufrir la peor estocada por parte de Laplanche, aún lo tenía a sus pies al ser todavía su analista. Incluso en la separación de 1963, Lacan todavía mantenía el aura del mayor experto aunque fuese un brillo falso. No habían libros que opacaran su luz. Pero TODO CAMBIO en 1965 con el libro de Ricoeur. Lo que rapidamente obligó a Lacan a sacar sus (mal)Escritos en 1966 en apuros para dar un contrapeso a Ricoeur y evitar que todos supieran que Ricoeur no solo contradecía a Lacan, encima, Ricoeur era mejor.
 
Laplanche por su lado, siempre detestó a Ricoeur. Laplanche no podía usar su mejor arma contra Ricoeur: Ser un experto en Freud.
Dado que Ricoeur también era un experto en Freud, a Laplanche no le quedó más remedio que reciclar ciertas ideas clínicas de Lacan y forzar una caricatura Jungiana sobre la hermenéutica desde 1968, repitiendo su estrategia patéticamente en 1996. Laplanche NUNCA discutió seriamente contra Ricoeur, solo elaboró una caricatura de Jung creyendo que ilusoriamente discutía así contra Ricoeur.
Ricoeur sacó el lado más Lacaniano que Laplanche buscaba reprimir: La anti-síntesis, enigmatizar, destrozar las construcciones y separar pulverizando discursos. Ricoeur arrinconó Laplanche y le obligó usar sus cartas Lacanianas reprimidas para diferenciar su Freud frente al Freud de Ricoeur. Patéticamente Laplanche, Tort, Miller y Lacan estaban aliados juntos frente al enemigo común: Ricoeur y su temible hermenéutica.
 
Laplanche y Ricoeur son autores que usé muchísimo en mi Libro: El regreso a Freud tras el extravío de Lacan.
Ambos merecen todo mi aplauso. Aunque no coincida en algunos puntos con Ricoeur, no pierdo de vista el acontecimiento que marcó su obra en medio de Francia. Si bien Lagache y sus discípulos fueron los primeros en destrozar a Lacan. Ricoeur fue el primero quien publico un libro sistemático.
Lagache en 1957 si bien ya hizo de las suyas contra Lacan, siempre fue bajo de perfil, estuvo hasta 1963 bajo la palma de Lacan como aliado. Pero Lagache sembró a toda una camada que se volvió en contra de Lacan: Laplanche entre ellos obviamente. Lagache fue la primera semilla.

lunes, 2 de junio de 2025

Tutorial para redactar Lacaniano o "como un" Lacan estructurado en Manual

Anteponga sintaxis en negativo: No es sino, si no más bien como algo que no es otra cosa, contrariamente a lo dicho, aunque sin embargo, recalco que no siendo de cuño no obstante propio.
A mayor nivel de negatividad negada antepuesta, más sumará su alcurnia académica.
 
Introduzca-trencitos-en-rieles-constantes: ser-para-la-falta-del-ser. Si además tiene en su tipografía de teclado, acuñe el tachar letras ya sea en línea horizontal o en diagonal, por ejemplo: (A̶) $ujeto.
 
A cada palabra posible rímela, si ud ya es rapero profesional o fanático del hip hop, mejor, más sencillo. Por ejemplo: Su abuelo, era una anzuelo fantasmático, como huelo su falta, alienó al sujeto en su vuelo significante.
 
Aunque no sepa alemán, ni inglés o francés, procure siempre traducir palabras, con ello, podrá abrir más rimas faltantes en caso que en español no sean posibles de rimar. Por ejemplo, si no puede rimar la palabra "naranja", revérsela con "orange". Entonces podrá decir: La Fanta de naranja como fantasía en cuanto O-range (rango del O- en cuanto Otro), provee su rango en la fantasía del Otro.
 
Promueva siempre recurrir en etimologías del griego o latin, sobretodo si es innecesario: Ese bRINdIs como antesala al "INRI" del acrónimo latino que significa "Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum", que en español se traduce como "Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos".
 
En memoria al gran Héctor Fioniri, con quien tuve el honor de reírnos de esto mismo: Ud Desmenuce, desgrane, separe cualquier palabra: "Diego" por Die (muerte) go (vamos); Di (doble, división) ego (yo, uno). Entierro: en tí (y)erro. Mientras más desopilante e incoherente mejor, pues anuda al "a-sentido" de la l-e-t-r-a como Significante" desanclado de su Imaginario-Simbólico hacia lo Real mediante corte.
Espese, dense lo más que pueda párrafos, la pedagogía es lo menos conveniente, adornar su oratoria crípticamente le da su olor fermentado de queso fino.
 
No se preocupe dónde ni cuándo arremeter con las (,) "comas", en especial, injerte una coma para pausar donde menos se espere. Si logra un punto de calce enigmático ya logró su cometido. Por ejemplo: En, paseo tropecé, ese día no tuve, suerte (tyché). Ese día algo, tronó, en, silencio.
 
Cite a Freud aunque no haya leído como mínimo completa su obra. Sea lo más vago posible en referirlo, a más generalice mejor. Por ejemplo: Este espacio del cuál les menciono ya fue dicho por Freud. La muerte en cuanto muerde a la fuente de su pulsión de muerte, es, como ya deberían saber, fue que siempre abordó en su obra, es cosa de leerla.
 
No implicarse a definir, aclarar ni explicar como parte del resultado, lo importante es añadir metáforas laxas como vacío, nada, ahuecamiento, agujero, ex-nihilo, como el comodín ad hoc para forzar conceptos y teorías. Por ejemplo, para destacar sobre la Melancolía, en vez de usar algo Freudiano como: "La sombra del objeto perdido cae encima del Yo". Deberá usar: En cuanto a la pérdida entre-dicha, remite a una Falta fundamental que otorga al agujero vacío del sujeto-barrado, cuya enunciación no dicha alinea la nada por la cual des-tapa el marco-losange <> de su Fantasma al caer de angustia vacíada sin objeto a.
 
Tal como Richard Wagner confeccionó su música, alargue, estire, mantenga en suspenso ilimitado, cualquier vislumbramiento de algo que se asemeje una conclusión. Por ejemplo, en vez de decir Freudianamente: "Un displacer en el Yo, puede ser placer en lo Inconsciente". Diga: En lo adherente a un placer como no sea tal en cuanto su satisfacción, no vislumbra su efecto, en primer lugar desde lo que conocemos como su punto de Goce renegado, ese es el ámbito justamente que nos convoca señalar, que no es otra cosa que decir, lo displacentero (h)erra en su blanco por medio del significante "h" muda, que lo refiere a un efecto desconocido.
 
De este modo, resonará con suma complejidad intelectual, donde lo sencillo básico, se espesa con agua la leche para darle más volumen artificial. El orgasmo conclusivo de cierre en cualquier párrafo parecerá con más peso persuasivo. Otro ejemplo: En vez de emplear "A veces se desea algo de otra persona" o la "envidia codicia lo que otro tiene". Diga: En tanto falta-de-ser, el Otro como tesoro en su espacio de reconocimiento, me abro al enigma de su deseo que me posiciona como sujeto-barrado en su falta metonímica cuya pregunta es ¿qué desea? vale decir: ¿qué dese? no es, ni, más ni menos que otra cosa que como dice Hegel el deseo es el deseo de Otro.
 
Mal-use, abuse de la palabra Simbólico y Real de los modos más hiperlaxos posibles, aun si se contradicen. Por ejemplo: Aquello simboliza lo vacío, pues lo simbólico agujerea lo Real dejando un hueco-vacíado. Lo simbólico traza el espacio de nada sacando lo lleno de lo Real. Mientras lo Real como lo no-dicho, no-todo decible es innumerario, no hay significante que haga lazo por estar vacío, lo Real es la Nada Materialista de la Cosa asesinada (Zizek, 1991). Sin lo Simbólico no somos nada, dado que lo simbólico nos adentra a la muerte como nudo de entrada.
 
Mezcle verbo-sustantivo-adjetivo-adverbio en un solo término multi-uso. Si algo no está use "objeto a". Si algo que está tapado sobre figura-fondo use "objeto a", si algo no está completo use "objeto a" para señalarlo como no-todo, si redactó algo abstracto de pura incoherencia pero desea mantenerlo como un efecto difuso para persuadir, use "objeto a". Si hay algo mágico místico delirante inexistente pero quiere darle una cubierta ontológica mínima, use "objeto a". Si algo desconocido moviliza algo use "objeto a", si algo no es tridimensional como espacio o es a-cósmico o a-espacial, use "objeto a".
 
Injerte matemáticas para que lo simple suene a Docto. Por ejemplo: "Pepito compró 1 Kilo pan con 100 pesos, le dieron 30 pesos de sobrante. Diga: Como postuló Whitehead en su tratado principio de matemáticas con Russell, el uno como rasgo unario que engloba la unidad por principio unificador de identidad propia, se revela como la división de 1/(30)*100 su sobrante de 30 lo remite a otro que kilogramado. No fueron 30 pesos fue un Kilo. Libra de carne que cae por Pepita, moneda antigua usada por su padre. Si fue con 100 y no con 70 exacto, da cuenta que la castración no efectuó la barra en su afánisis desfalleciente. La fórmula queda como: 1*(70-100)/objeto a (30).