En Octubre de 1998 Robert S. Boynton realiza una entrevista a Žižek. Sobre Miller el yerno de Lacan, Žižek nos dice que: "Era un déspota totalmente arbitrario. Decía: 'Vuelve mañana exactamente a las 4:55', ¡pero eso no significaba nada! Llegaba a las 4:55 y me encontraba con una docena de personas esperando. Estar en análisis con Miller era adentrarse en un universo divino y predestinado."
Aunque uno de los fines en la sesión variable era evitar la preparación del material en sesión, Žižek en la misma entrevista comenta: "Mi regla estricta, mi único principio ético, era mentir constantemente: inventar todos los síntomas, fabricar todos los sueños. Como nunca se sabía cuánto duraría, siempre estaba preparado para al menos dos sesiones. Tengo un miedo increíble a lo que podría descubrir si realmente entrara en análisis. ¿Qué pasaría si perdiera mi frenético deseo teórico? ¿Qué pasaría si me convirtiera en una persona común?" Finalmente, afirma Zizek, convenció por completo a Miller de su farsa: «Una vez que supe qué despertaba su interés, inventé escenarios y sueños aún más complejos. Uno de ellos involucraba la película de Bette Davis, Eva al desnudo. La hija de Miller se llama Eva, así que le conté que había soñado con ir a ver una película con Bette Davis. Planifiqué cada detalle para que, al terminar, anunciara con grandilocuencia: "¡Esta fue tu venganza contra mí!"».
Robert S. Boynton concluye que "Zizek transformaba sus sesiones en seminarios académicos de facto para impresionar a Miller con su intelecto. Zizek en su formación cuando defendió su tesis ante Miller, se enteró después de la defensa que Miller no tenía intención de publicarla en formato libro. Zizek en la noche siguiente sufrió su primer ataque de pánico, con todos los síntomas de un infarto. Finalmente, entregó el manuscrito a la editorial de una facción lacaniana rival." Como venganza añado aquí de paso.
En el año 2012, Žižek en una Conferencia vuelve al tema de sus sesiones con Miller:
"Cuando cosas cambiaron, llegamos a lo que quería decirles: una vez más normalizado me vi completamente sumergido en una pseudoactividad, lo que significa, ahora llego a mi punto. Cuando me normalicé -en el sentido de ya no tener ánimo suicida-, después de dos o tres semanas de funcionar con normalidad. Yo tenía sólo un objetivo en análisis cuando yo era el analizado: ¿Cómo impedir que las cosas sucedieran?. Yo era, literalmente, extra-activo mintiendo, sólo para impedir, para sabotear que algo no pasara, ya saben. Por ejemplo, yo preparaba con antelación, a detalle, toda mi... incluso si fingía: "Oh, acabo de tener una idea". Eso ya estaba todo planeado y, cómo pueden imaginarlo, yo hablaba todo el tiempo. Era pura pseudoactividad ¿saben por qué? Porque hablaba todo el tiempo para prevenir, para frenar el horrible momento cuando ya no hablara y entonces Miller pudiera hacerme una pregunta realmente dura, con la que algo hubiera sucedido. Entonces, pueden ver mi punto, toda mi actividad estaba aquí no para que algo pasara sino para garantizar que nada pasaría. Por lo que recuerdo claramente cuando Miller decía: "Y bien... terminamos por hoy", yo me sentía tan aliviado: "jaja, lo hice, nada pasó". Y bueno, esto continuó casi por un año y luego... sí, necesité un año, para preguntarme esta pregunta totalmente común y ególatra, pero sana: "¿A la mierda! ¿Por qué le tengo que pagar?""
Ahora bien, siguiendo con el asunto de la mentira y lo planificado para engañar en la desmentida de su seudo análisis. Zizek en su juego perverso, se cree más listo que Miller, sería más inteligente pues logra engañar a Miller en su juego. Por ende, él es el genio, no Miller. A eso juega, a medírselo. Pero Zizek nos vende todo victimizado que teme a que algo pasará y no tendría otra que mentir fabricando sueños, referenciar a su hija, historias, etc.
Un tema que no mucho se habla en lo Clínico es la mentira durante sesión, la mitomanía, la búsqueda de grandeza narcisista. Transferencias complejas a veces psicopáticas, donde el paciente persigue a su analista ocultado para ver qué hace, para en sesión decirle de formas indirectas algo que le deje dudas si es coincidencia o no, fabricando en su transferencia la compuerta perversa de alojar paranoia dejándolo en la duda a su analista. Como lo que hizo Žižek con la hija de Miller "Eve Miller" usando la película de Bette.
Žižek se comporta en ese tipo de pacientes que buscan juegos mentales manipuladores, todo para no hacer sesiones, incluso dispararse en el pie para que así se le dispare al otro y sucumban los dos sin salida transferencial.
Francamente,
de los lacanianos este tipo de transferencias no me llaman tanto la
atención, tomando ya en cuenta sus estafas, sus mentiras y sus típicos
fanatismos sectarios.
Eso
sí, solo me queda una única cosa que me pregunto: ¿Los tics compulsivos
de Žižek fueron antes o después de acudir con el yerno de Lacan J.A
Miller? ¿O sus Tics son exageraciones teatralizadas actuando como personaje "sabio" que para reflexionar se sumergería a lo más hondo de sus
pútridas entrañas para decir algo revelado, desciende a los mismos
infiernos de Dante para decirte revolcándose en vivo, lo que es el
sufrir y lo ominoso del goce? ¿Otra mentira sobreactuada suya más?