miércoles, 15 de febrero de 2017

Coaching y venta de Autoayuda



Algunas de estas críticas han sido expuestas o repartidas en mis 4 ensayos sobre "Crítica a la Psicología Transpersonal". Por tanto, los párrafos que estén en cursiva son aquellos extraídos de mis anteriores publicaciones. En este ensayo intento compilar y nuevamente redactar lo que el título de este ensayo desarrollará.

Las prácticas socio-económicas de la “filosofía” Coach o Coaching (Mindfulness) muy de moda en empresas o talleres motivacionales, junto a la saturación de libros sobre Autoayuda difuminados en envasadas frases sueltas de optimismo superficial. Es el tema que nos reúne a discutir. 

Hay variadas premisas comunes que engloban estas prácticas político-existenciales, de las cuales,  desglosaremos algunas de ellas. Una de las más utilizadas es la fascinación por lo Presente, el culto al “aquí y ahora”. En este punto se pretende asegurar que entre el Pasado y el Presente pre-existiría una distancia, lo suficiente, como para que la gravedad del Pasado no influya en la modalidad del presentarse su actual Presente. En otras palabras, aquí es fundamental equipar al Presente de herramientas irreales y pretender que lo único que se requiere es arder un Presente lo más presente posible, alejado, de todo plano Pasado que influya de alguna forma el "aquí y ahora".

Aclaremos antes que en el cerebro, cada nuevo presente manifiesta un nuevo modo de enhuellamiento o reordenamiento de las huellas mnémicas (complejas redes neuronales, si así prefieren) y sus disposiciones en su actualidad. En cambio, el discurso del Coach o la Autoayuda gira en que cada ipseidad (percatarse a cada momento de un presente continuamente-discontinuo de otro momento presente) revelan momentos presentes absolutamente únicos, no regido por el enhuellamiento de la historia de cada uno. Entonces. lo que emerge de cada ipseidad es producto de la diferencia plena o pura del presente limpio de pasado

No negamos que a cada ipseidad (el momento a momento del percatarse de un presente que cambia a otro presente), la nueva novedad en el presente se manifieste como algo nuevo dispuesto a proyectarse al devenir futuro en su proyecto existencial. Lo que si resulta engañoso a nuestro criterio es precisamente la noción de negar el fondo (las huellas) que sostiene la diferencia producida, como si en cada nueva diferencia como ipseidad, no estuvieran anudadas al mismo tiempo por los fondos que dieron sostén a la figura actualizante. Queremos decir, que la extensión de lo "puro o pleno" (presente) nuevo de sí, no es infinitamente expansiva (sin límites) a todos sus vértices. El despliegue de cada ipseidad sigue siendo un orden (que debe) a su origen. Sobre-estimar la función del "momento a momento" presente (aquí y ahora), como el casillero que resguarda un potencial infinito del cambio, del progreso o la transformación, es justamente negar lo en-sí (material o histórico) mediante lo para-sí (definido por Sartre)  de forma absoluta, quedando, una nada sin sujetarse a ningún punto o vértice para empujarse a un sitio de otro. Pues, ¿Cómo podríamos pensar la pura nada nacida en cada momento presente y articularla con el devenir en cualquier modalidad?

De este modo, los entrenadores de perro o talleres Coaching, te invitan a entran a un campo espacial desparasitado de tu condición e historia pasada, hacia, un "poner entre-paréntesis" dicho  espacio. Incrustando un freno, que te coloque fuera de sí, tu propia memoria. Ahora lo que importa es tu presente con su proyección futura y nada más. Lo que más enfatiza es su guerra contra el pasado. No pretende comprenderla o liberarla de sus trabas asociativas que hacen tropezar el camino mientras se anda, lo que pretende, es saturarla por un presente alimentada de un futuro porvenir prometedor. Es la promesa del optimismo de una codiciada felicidad, la que debería tener el peso suficiente como para aplastar el doloroso pasado que se re-proyecta en el presente y tiñe el futuro con un sombrío proyector en su filtro.

Otro medio empleado es simplemente eludir las emociones “negativas” (dando carácter ético a una emocionalidad como negativa-positiva) y evadirlas en búsquedas de  emociones placenteras o “positivas”. Para aquellos Psicólogos Humanistas-Transpersonales, escritores de Autoayuda o entrenadores Coach, las emociones positivas son la clave, son el combustible que permite dar fuerza a la voluntad o motivación hacia un éxito. Este éxito claro está, es más fácil conducirlo (manipularlo) si lo transcendemos a un supuesto Bien-en-sí que conecta en cadena con todos los Bien-en-sí restantes. Me explico, lo bueno siempre llama a lo bueno, la felicidad solo puede virtuosamente articularse con la felicidad, en un ciclo virtuoso de mayor felicidad. Básicamente es primordial mantener, al precio que sea, la moral en alta, la mirada siempre puesta en el paisaje idílico del optimismo y la supuesta "esperanza" (fé ciega).

En este punto me quiero detener. No es que la esperanza sea un error de manipulación o que la Clínica psicológica carezca de dicho elemento. Al contrario, la esperanza es siempre un lugar clave en ciertos momentos del tratamiento clínico y su continuidad. Lo que quiero señalar es que la fé ciega en su diferencia con la esperanza. Como se sabe, la línea que divide la esperanza de la fé ciega es muy delgada y es sumamente sencillo creer estar en un lugar en vez de otro.

Por otra parte, está la reformulación de la historia por el mero narrar una nueva perspectiva desde su presente. Vale decir, se cambia la identidad histórica de uno por una historia más benevolente de sí, que acobije lugares de mejor autoestima o de imagen positiva de sí. Solo basta con buscar cada episodio de culpa y agregarle a ese recuerdo "ya no es mi culpa, ya soy otro", distanciar la culpa o los errores con un manto de: "ya no soy esa persona, pues con mi vestimenta del aquí y ahora presente me destino a no definirme más por ello.” Como si la palabra invocada surtiera efecto como un encantamiento mágico: "mira papá (observando su foto o una silla donde imaginariamente imagina que está ahí su padre) ya no te temo, ya no podrás controlar mi vida, yo valgo por lo que soy y no por lo que me digas quien soy". A esto se le puede acompañar con el clásico frente a frente en espejo de: "la persona más importante de este mundo soy yo". Dando lugar a una coraza narcisista  adquirida bajo la auto-inflación yoica individualista.

Acorde a lo mismo con la des-culpabilización, se enlaza también con esta otra de: “No te responsabilices de todo tu pasado, aquello ya fue”. Implicando que serías sólo tú mismo el que re-alimenta el pasado para que ocupe tu espacio futuro, futuro que, siempre será a priori pleno y bienaventurado. Tu exceso de pasado te ha enfermado, la solución no puede ser otra que desculpabilizar y desresponsabilizarlo de sus acciones. Debes preocuparte por tí y no por los demás que no te desean lo mejor. Los que realmente deben estar contigo serían quienes te aceptan tal cual como eres en tu pasado y presente sin condiciones.
Incluso cobra mayor efecto si le ayudes la frase: “No eres mala persona, todos somos potencialmente bondadosos y es nuestro deber conocerlo y abrirnos al mundo que solo apenas conocemos en su plena potencialidad”. Desde allí, se asume una meta “terapéutica” a perseguir.

Por supuesto otro mecanismo viable para esta proceso "transformador" (manipulador) es empoderar una campaña sistemática a la aniquilación selectiva de tu Yo: "mi apego es algo yoico (egoico), los deseos son producto de mi egoismo, debo transcender al Yo mediante la meditación y permanecer en paz o armonía con la bondad-de-mi-ser que aún estaría prisionero por los grilletes del yo". Es posible entonces acudir en reforzamiento de aquello, el reforzar desbaratando los cimientos identitarios de tu personalidad. Esto porque: “Los demás, los otros o la sociedad no pueden definirte, por lo tanto, quien tiene en sus manos la legitimidad de forjarse su propia identidad y destino, es uno mismo. Qué importa lo que digan tus abuelos o compañeros, lo relevante es lo que tú creas de tí mismo, ser-para-otro invita a la confusión y solo desde el ser-para-sí se encuentra la verdadera identidad.”

“Respecto al concepto de DES-identificarme, es identificarme creyendo que no me identifico y al creerlo o imaginarlo siento que estoy por fuera de todas mis identificaciones y estoy "libre" y contemplativamente abierto a todo. Ya que si me des-identifico, no soy mi ego, y si no soy mi ego, sería supuestamente más que él, y si soy más que él puedo des-indentificarme mirando desde “afuera” mi ego, contemplando entonces que el ego que no es mi realidad total, sino que mi realidad total es no estar en mi ego. Si no estar en mi ego es una imaginación de desidentificación, entonces la realidad es imaginación por donde niego todo lo que NO SEA Des-indentificarme, o sea, fragmento de forma casi psicótica este pedazo dotando todo lo que NO ES YO como LO REAL, entonces la sumatoria que me lleva al todo la redujo a lo ilusorio. Ya que ahora tengo supuestamente lo REAL ESENCIAL CONMIGO, el más allá del YO, ese más allá del yo es lo real.
Ellos intentan justificar su postura diciendo que antes de adquirir conciencia de sí o lenguaje o incluso antes de nacer, nacemos desidentificados, conectados con nuestra verdadera esencia. Algo psicótico de pensar ya que no han demostrado que un bebé pueda tener aquél buda adentro suyo que lo lleve a la mente de la sabiduría. Mente de la sabiduría en la cual es lo mismo que la mente testigo donde es paz armonía y alegría. Por supuesto que al dotar esto con un lenguaje de emociones positivas se engancha uno a creer que mirar lejos creyendo que se está habitando en la verdadera esencia de uno, va por el buen camino y es totalmente libre o libre de actuar y sentir.”

 Lo interesante en esto último es que supuestamente la Real identidad de uno es “una nada-al-ser”, un “ser-nada” que es todo potencial-y-nada, pues la nada revela un fin a los límites o formas. No es de extrañar, que la finalidad sea llegar a la nada a la cual todos pertenecemos desde antes de nacer. Si lo meditas o lo experimentas con drogas, habrás progresado en el camino completo del saber absoluto sin las ilusiones del mundo banal.

Un lineamiento ético que para algunos pasa desapercibido, es su imperativo ético exigido que rescata de las tradiciones budistas, usando un lenguaje sumamente peyorativo divide las conductas en Iluminadas-superiores e ilusorias-inferiores, o sea, la vida del ego y la vida en el alma.
En el budismo o los "iluminados" son por una lucha constante por ser ascético, por tanto se desea no desear, luchan día a día a ello como un occidental que lucha por conseguir su casa donde vivir, pues entonces ¿Quién soy yo para decir que uno es más ignorante (o iluminado) que el otro?
Se me ha hecho la idea de que el budismo tibetano o los iluminados no soporta o le teme al deseo por lo cual huye (no deseándolo), mientras el occidental le hace frente y asume su sentido de vida propio que el mismo se forma tras su deseos, pues entonces ¿Quién juzga la falta de iluminación?
Paradójicamente buscan destruir partes del Yo para implementar plantillas Yoicas defensivas que permitan operar los cambios buscados.

Según un famoso autor de libros de Autoayuda y Psicólogo Transpersonal, Eckhart Tolle, en su libro “El Poder del ahora”, define que ”cada humano transita por un "cuerpo del dolor", un cuerpo dentro de uno (una especie de entelequia) que pasado cierto tiempo absorbe energía negativa para sentirse lleno de malos pensamientos que invaden al sujeto. Como si en cada célula de nuestro cuerpo requiere su desayuno diario de tal dolor para sentirse vivo. ¡Pero no nos preocupemos! esto solo es posible combatirlo si disciplinamos el "desarrollo de la prensencia", adquiriendo entonces el sentimiento de aceptación y no rondar más vueltas en asuntos que no pueden solucionarse malgastando energía, para mí dicha propuesta tiene un solo nombre claro: resignación, aprende a resignarte utilizando sustantivos descriptivos al observar. Dice así: "Ha aparecido una dimensión superior de conciencia. Yo la llamo presencia. Ahora eres el testigo u observador del cuerpo-dolor. Esto significa que ya no puede usarte pretendiendo ser tú, ya no puede alimentarse a través de ti. Has encontrado tu mayor fuerza interior." Es una entelequia viva punzante de dolor, si leen mi parte I, verán lo ilusorio y gratuito que es ese simple y superficial "contempla y observa" que nada nuevo trae a lo que concientemente uno hace con la conciencia de sí.
A mí al menos, toda esta conjetura me llamó la atención ya que se opone rotundamente al padre de la psicología Humanista Carl Rogers, con su concepto "sabiduría organísmica", en donde la biología humana tiende a potenciar su crecimiento.
Cito de nuevo: "El cuerpo-dolor, como cualquier otra entidad existente, quiere sobrevivir, y sólo puede hacerlo si consigue que te identifiques inconcientemente con él. Entonces puede emerger, apropiarse de ti, «convertirse en ti» y vivir a través de ti. Necesita conseguir su «alimento» a través de ti". La solución según Tolle es:" Identifica el cuerpo-dolor y acepta que está ahí. No pienses en él, no dejes que el sentimiento se convierta en pensamiento. No juzgues ni analices. No te fabriques una identidad con el dolor. Mantente presente y continúa siendo un observador de lo que ocurre dentro de ti." Todo lo que habla que podría sonar algo novedoso o de otro mundo, no es más que aplicar o adoctrinar mecanismos de defensa que en Psicoanálisis se llaman: escisión, asilamiento y evitación. Escición por separar lo pasado como lo malo y retener lo presente como lo bueno. Evitación, ya que posterga el sufrimiento. Aislamiento como la separación del recuerdo y los sentimientos de éste, como manera de soportar los hechos. En todos estos mecanismos de defensa no se sublima y solo se posterga lo impostergable sin solucionar nada de fondo, pues como todo libro de autoayuda, es pan para hoy, pero hambre para mañana.

Así mismo, se puede conjeturar que la forma en la que he vivido, lo habría hecho “mal”, pues por algo el mal destino o la negatividad emocional me han invadido, me “he dejado afectar” por la emoción “negativa” y he cerrado el buen camino a obrar.
Podemos resumir el mensaje de la Autoayuda en un: “Déjalas ir, que no te dominen, son emociones que no representan tu verdadero ser. Solo eres tu mismo el que permite deliberadamente conducirse por ellas. Las emociones son más bien ilusiones del yo que confunden tu amplio y bello interior. Lo que importa es QUIEN ES UNO en su poder o potencia, no importa el por qué, el cuándo o el cómo. Indagar en ellas es meramente reducir el entendimiento de uno a una parcialidad que no observará la plenitud que llevas contigo.”

Uno de los recursos más comunes también es sobrevalorar el uso de lo emocional por sobre la cognición. No obstante, antes de avanzar en este punto, no estoy negando que la emoción por si misma guarda un complejo proceso histórico y simbólico aunque no sea del todo consciente su origen o su encadenamiento. Lo que aquí cobra manipulación es surtir al campo emocional como un ente a priori bueno-para-sí o como lo diría Rogers: La Organimismidad innata al bien de uno. Una tendencia innata de la emoción  o del "corazón" a revelar el "verdadero" camino que debe perseguir o no conectado con sus 5, 6 o más sentidos. Hay una compuerta de infinita sabiduría dentro de tí (que también conecta con la sabiduría de todos), la cual está conectada a través del canal emocional, el canal más supuestamente más "verdadero" de uno. Luego cierran con frases clichés auto-envasadas de: "si sigues a tu corazón, estarás cerca de lo que más quieres".

Por ello, todo esto se resuelve en que “el sentir es siempre mayor que el Ego, que el sentir es más importante, ya que el sentir es infinito y el Ego solo una migaja que te desconecta de tu esencia y aspiración a la conexión mística con el todo de la sustancia. Otro tema relevante y que toca directamente con principios éticos, es la aceptación o la promoción del uso de sustancias ilícitas para llegar a los estados "superiores" de conciencia. Más allá del acuerdo o no de la legalización de dicha drogas psicotrópicas, ellos enmarcan desde ellas una apertura a la sanación. Por ello, es fundamental para ellos, denominarlas como "expansores de conciencia" y no tratarlas peyorativamente de "drogas". Creo que es allí donde podríamos juzgar si los transpersonales juegan con fuego o no al provocar estallidos psicóticos y lograr así despersonalizaciones y regresiones psicóticas como efectos secundarios. A esto último, existe un extenso debate en distintas escuelas de Psicología sobre lo que se considera psicótico o no como cuadro clínico.
Buscando entonces ampliar el margen de lo psicótico o lo concientemente expandido como algo sano y natural a la esencia humana, están tocando mano a mano a posibles descenlaces de cuadros esquizofrénicos, por otro lado al menos, no he conocido transpersonales que nieguen en su totalidad los cuadros de esquizofrenia, pero de seguro deben haber.
Las drogas (llamadas por ellos mismos "expansores mentales"  sumado a un "guía espiritual" sirve también para "mirar" desde el Observador Testigo (Observación Testigo que pertenece al mundo espacial de la esencia). Por supuesto como ven solamente las drogas sirven para ello, el alcohol no, aunque también inhibe, despoja el Ego y te conecta con sentimientos más preconcientes e inconcientes. Solo las drogas psicotrópicas sirven... ¿Tendrán alguna justificación dopaminérgica en los neurotrasmisores? O simplemente la droga contendría "partículas espirituales que nos conectan con energías místicas. ¿Y el alcohol no? Debemos entonces suponer que un alcohólico con delirios o con esquizofrenia exógena que exclame: "yo soy dios", "habito en otro mundo", no podemos tomarlo como conexión "real" espiritual, ya que primero, no son drogas sino alcohol, más que no tiene tampoco de un guía espiritual.

Prosiguiendo ahora con lo más decadente (por lejos), son las frases sueltas descontextualizadas y omni-abarcantes a todos contextos de vida. Son los señuelos publicitarios que van iluminando a polillas “desaventuradas”. Palabras como "esencia", "verdad", "plenitud", “felicidad”, etc. son usadas bajo cualquier contexto como una autoconclusión que se explica por sí sola. Lo bueno es el bien y el bien otorga a uno lo bueno de la vida". Se pueden conformar sintaxis diversas con estas palabras que semánticamente aguardan el espacio suficiente para que cada potencial cliente proyecte en ellas todo lo necesario para que les dé su sentido (que desea creer en su fé). Tal como ocurre en las descripciones generales de un horóscopo. 

Si esto ya algo decadente, las frases automotivacionales, son migajas para un segundo y hambre para la semana. Por eso, va uno consumiéndolas de lugar a lugar sin parar, encontrando una frase que otorgue aliento para cuando acabe el oxígeno se busque otro para flotar. Puedes estar como un verdadero mantra recitando varias frases circularmente, de modo que te permitan zig zagear la emocionalidad o el deseo que amenaza con irrumpir.

No negamos que las Terapias Clínicas buscan un cambio o un nuevo comienzo. Pero si han leído mis 4 ensayos sobre Crítica a la Psicología Transpersonal, se darán cuenta de la ética y las metodologías que son diametralmente distintas a la gran mayoría de las escuelas psicoterapéuticas conocidas.



Lo importante de estas plantillas o herramientas para las empresas es fijar una raya a los empleadores, de que los problemas del pasado no se vean “entrometidos” por los lineamientos productivos de la empresa. Que tus conflictos familiares y sociales no interfieran en tu esfera laboral. Así, lograr separar las aguas en función de la productividad sin costos emocionales.
El Coach también tiene el rasgo de ser un “guía positivo”, una ayuda cuando pierdas la motivación, te endereza a la finalidad de la empresa. Crear un clima organizacional laboral donde todos remen al mismo bote. Que la diferencia de cada una de nuestras historias o pasados se ahoguen en un presente eficiente que dará mejor destino a la empresa (y por lógica supuesta) a tu propio beneficio. De este modo, tu vínculo con el Coach-supervisor debe ser la más cercana, permitirte consigo endurecer tu coraza, resiliencia, tu control de impulso, todo lo que sea necesario para convertirte en un trabajador modelo a los objetivos de la empresa.
 
Como hemos visto, no resulta del todo fácil distinguir plenamente una Psicología Humanista-Transpersonal, de un Coaching, Mindfulness escritor de Autoayuda o de una propuesta secta religiosa.

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